La vida de Rosa Benito dio un giro radical tras su participación en Supervivientes 2011. Con 55 años se convirtió en la ganadora de mayor edad hasta ese momento, redescubriéndose a sí misma y marcando el inicio del fin de su matrimonio de 35 años con Amador Mohedano, luego de aquel momento icónico en la orilla del mar hondureño donde se tiró al suelo entre risas y besos apasionados.
Quince años después, a punto de cumplir 71 años, la colaboradora ha decidido volver a los Cayos Cochinos como uno de los fichajes estelares de Supervivientes All Stars 3. Afronta este nuevo desafío con sentimientos encontrados: miedo e ilusión a partes iguales, según confesó antes del viaje.
El estreno del programa está previsto para este jueves en Telecinco. Rosa emprendió rumbo a Honduras junto a compañeros como María Jesús Ruiz, Víctor Janeiro, Omar Sánchez, Alma Bollo, Asraf Beno, Yulen Pereira, Yola Berrocal, Damián Quintero, Albert Barranco e Ivana Icardi, entre otros.
La cuñada de La más grande se mostró visiblemente nerviosa. En lugar de comer para acumular reservas ante las condiciones extremas, optó por viajar con el estómago vacío: «me tengo que ir mentalizando ya». Sobre su regreso declaró:
«Hasta que no lo viva no te puedo decir, ahora mismo con muchísima ilusión pero también con muchísimo miedo»
.
Consultada sobre si Amador Mohedano la contactó antes de partir, fue tajante:
«No, por dónde vais no»
, reconociendo que en los últimos años la relación ha sido muy distante. Lo que más echará de menos, según dijo, será «mi casa, mis hijos, mi familia… Mis raíces».
Rosa confirmó que en plató tendrá el respaldo de su hija Chayo y su hermana. Aunque está dispuesta a darlo todo para demostrar que es una auténtica all star, dejó claro que hay algo que no hará:
«por nada del mundo me rapo la melena. Ya lo veré, pero no, no, no. Valiente para lo que queráis, pero no para el pelo»
, expresó con una sonrisa.
Fuente: Infobae