La inteligencia artificial desarrollada por OpenAI ha demostrado su capacidad en labores de redacción, programación y análisis de datos. Sin embargo, la empresa ahora dirige su mirada al entorno tangible. Su director ejecutivo, Sam Altman, confirmó que la compañía tiene planes de construir un robot humanoide, con el objetivo de llevar sus sistemas de IA a un dispositivo físico que pueda desenvolverse en espacios concebidos para seres humanos.
Estas declaraciones generan expectativas sobre el rumbo de la firma creadora de ChatGPT. Altman no proporcionó una fecha de lanzamiento ni un cronograma de fabricación, aunque señaló que OpenAI ya inició la contratación de talento para impulsar el proyecto. De esta manera, la empresa se suma a una competencia donde actores como Tesla y Figure buscan trasladar los robots humanoides desde las líneas de producción hasta los hogares y espacios diarios.
Altman: ‘Todo el mundo debería tener un robot personal’
Durante su participación en el pódcast Sources, el máximo responsable de OpenAI argumentó a favor de un diseño humanoide basándose en una premisa sencilla: el entorno que habitamos fue creado para personas. Desde puertas y ordenadores hasta electrodomésticos y herramientas, todo está adaptado a las dimensiones y movimientos del cuerpo humano.

“Sin duda, crearemos un humanoide. Creo que todo el mundo debería tener un robot personal”, afirmó Altman.
Estas palabras no especifican el diseño final del aparato ni las funciones que podrá ejecutar, ni tampoco las condiciones en las que estará disponible para el público. No obstante, trazan una ruta clara para OpenAI dentro de un ámbito que integra robótica, sensores, hardware y sistemas inteligentes.
El directivo detalló que un autómata con apariencia humana ofrecería beneficios prácticos en comparación con otras configuraciones. Podría abrir una puerta, teclear en un computador, operar maquinaria o limpiar una cocina sin necesidad de modificar la infraestructura existente. La estrategia consiste en adaptar la tecnología al medio humano, en vez de rediseñar cada espacio para acomodar robots de formas diversas.
El software, el verdadero reto según Altman
Altman afirmó que la construcción del esqueleto mecánico del robot no es el mayor desafío. En su opinión, el obstáculo fundamental es crear el sistema de inteligencia artificial que capacite al robot para entender instrucciones, identificar objetos y comportarse de forma provechosa en entornos cambiantes.

“Todo eso es menos importante que comprender el cerebro que hace funcionar al robot”, señaló.
Esta observación subraya la diferencia entre fabricar un cuerpo robótico y desarrollar un sistema que pueda tomar decisiones acertadas en escenarios imprevistos. Un robot puede desplazarse o mover un brazo en una exhibición, pero necesita resolver problemas mucho más complejos para operar sin supervisión humana.
Tesla acelera la producción de su robot Optimus
El anuncio de Altman se produce en un momento en que Tesla busca transformar su robot humanoide Optimus en un artículo de producción masiva. La empresa de Elon Musk presentó el concepto en 2021 y desde entonces ha exhibido varias versiones, logrando avances en movilidad, equilibrio y capacidad de agarre.
En documentos dirigidos a inversores difundidos en enero de 2026, Tesla informó que Optimus Gen 3 fue concebido para fabricarse en serie. La compañía proyectaba iniciar su manufactura antes de que concluyera ese año y detalló que la primera cadena de montaje podría llegar a una capacidad de un millón de unidades por año.

Durante el Foro Económico Mundial de Davos, Musk declaró que Tesla espera comercializar robots humanoides para el público general a finales de 2027. Sin embargo, esta fecha es una estimación personal del empresario y no un compromiso de lanzamiento oficial por parte de la compañía. Antes de llegar a los hogares, Optimus deberá probar su seguridad, autonomía y fiabilidad fuera de ambientes controlados.
Figure apuesta por un enorme centro de entrenamiento
Figure y Nscale revelaron una inversión de 3.500 millones de dólares para instalar 100.000 unidades de procesamiento gráfico de Nvidia destinadas a entrenar robots humanoides. El proyecto está programado para comenzar en la segunda mitad de 2027 en Barstow, Texas, y las firmas estiman que el acuerdo podría alcanzar los 6.000 millones de dólares.
Figure afirma que su sistema Index genera 35 minutos de datos de entrenamiento por cada segundo de operación. Este volumen de información y la capacidad de cómputo requerida muestran la enorme brecha entre un robot que realiza tareas repetitivas y uno capaz de desenvolverse en entornos domésticos o laborales cambiantes.
El robot Figure 03 ya está operando en una planta de BMW en Spartanburg, Carolina del Sur, realizando labores de secuenciación logística. Anteriormente, Figure 02 trabajó durante 11 meses en la producción de más de 30.000 unidades del BMW X3, donde insertaba secciones de acero para dar inicio a los procesos de soldadura.
La decisión de OpenAI coloca a la empresa en un terreno donde la inteligencia artificial tendrá que probar que puede interactuar con el mundo real con la misma destreza que ha exhibido en el ámbito de las conversaciones y el software.
Fuente: Infobae