Este domingo, las fuerzas militares de Rusia lanzaron ataques contra dos centros logísticos y un barco mercante en la región de Odesa, el principal puerto ucraniano sobre el mar Negro. Así lo reportó el Ministerio de Defensa ruso en su informe vespertino. De acuerdo con Moscú, los blancos alcanzados por drones tipo Geran-4 eran instalaciones utilizadas para la fabricación de vehículos aéreos no tripulados y el almacenamiento de estos equipos junto con sus repuestos.
Además, drones de asalto rusos impactaron un buque comercial que, según la versión oficial de Moscú, llevaba cargamento militar destinado a las fuerzas ucranianas. Esta acción es parte de una campaña intensificada contra la infraestructura portuaria de Odesa que Rusia ha venido ejecutando desde hace varios meses. El Kremlin ha declarado que su objetivo es interrumpir el ingreso de suministros occidentales que llegan a Ucrania por vía marítima.
En la región de Zaporizhzhia, que permanece bajo control ruso desde 2022, las autoridades designadas por Moscú denunciaron un ataque ucraniano contra un mercado en la ciudad de Energodar, donde se ubica la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. El alcalde impuesto por Rusia reportó seis heridos: uno de ellos en estado crítico que fue sometido a una cirugía de emergencia, y otras cinco personas con lesiones por metralla de gravedad moderada.
El bombardeo sobre Odesa se enmarca en una ofensiva rusa contra los puertos ucranianos del mar Negro que se ha vuelto más intensa desde el verano pasado. La autoridad portuaria de Ucrania indicó que los ataques contra las instalaciones en la región de Odesa casi se triplicaron en 2025 en comparación con el año anterior, alcanzando 96 incidentes. Desde Moscú, esta escalada es presentada como una represalia por los ataques ucranianos contra refinerías y otras infraestructuras energéticas rusas.
Los ataques de este domingo ocurrieron mientras se desarrollaba la primera visita a Kiev de los enviados especiales de la Casa Blanca, Jared Kushner y Steve Witkoff, quienes un día antes se habían reunido con el presidente ruso Vladímir Putin en Moscú. Los emisarios estadounidenses sostuvieron conversaciones con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y con asesores de seguridad nacional de Alemania, Francia y Reino Unido para discutir un plan que ponga fin al conflicto.
Al finalizar la reunión, Witkoff declaró:
«Tuvimos una discusión muy significativa, sustanciosa e importante, y estamos muy animados y deseamos continuar con ellas el tiempo que haga falta».
Por su parte, Kushner informó a la delegación ucraniana sobre los puntos que Putin había expuesto el día anterior en el Kremlin, aunque no se revelaron los detalles de la propuesta rusa.

Como gesto vinculado a esta ronda de contactos, Putin ordenó el cese de bombardeos sobre Kiev durante tres días (sábado, domingo y lunes), mientras que Zelenski anunció una suspensión equivalente de los ataques ucranianos contra Moscú en el mismo período. Sin embargo, la tregua no se extiende al resto del territorio de ambos países, por lo que los combates y bombardeos continúan en zonas como Odesa y Zaporiyia mientras avanzan las gestiones diplomáticas.
La central nuclear de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas desde marzo de 2022, ha sido escenario constante de acusaciones mutuas entre Kiev y Moscú por ataques cerca de sus instalaciones. No es posible verificar de manera independiente el origen de cada incidente. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), bajo la dirección de Rafael Grossi, mantiene una misión permanente en la planta ante el riesgo de un accidente nuclear provocado por los enfrentamientos.
Al finalizar las reuniones en Kiev, Zelenski confirmó que Ucrania, las principales capitales europeas y Estados Unidos volverán a reunirse «en las próximas semanas» para buscar nuevas fórmulas que permitan avanzar en el proceso de paz. Así lo anunció en una rueda de prensa conjunta con Kushner y Witkoff.
Fuente: Infobae