Amazon continúa sin poner en marcha su servicio de internet satelital Leo, el proyecto diseñado para enfrentar a Starlink. Originalmente, la fecha de inicio estaba prevista para mediados de 2026, pero ese plazo ya se cumplió y no hubo anuncios.
De acuerdo con información proporcionada por la empresa a PCMag, el inconveniente no está en la fabricación ni en los lanzamientos de los satélites, sino en algo más sencillo: aún no han llegado a la posición correcta en el espacio.
¿Por qué se demora Amazon Leo?
La compañía explicó que espera que todos sus satélites alcancen las órbitas operativas asignadas, una condición necesaria para garantizar la capacidad de red y la cobertura suficientes antes de un lanzamiento oficial.
En julio, Amazon envió al espacio otros 29 satélites Leo, elevando el total desplegado en órbita terrestre a 396. En teoría, esa cifra sería suficiente para un “servicio inicial”, según señaló en su momento Chris Weber, vicepresidente de Amazon Leo.

Sin embargo, estar en el espacio no equivale a estar listo. Buena parte de esos satélites todavía necesita elevarse hasta una altitud cercana a los 600 kilómetros (373 millas), donde podrán orbitar y transmitir internet de alta velocidad a los usuarios en tierra.
El seguimiento del astrónomo Jonathan McDowell aporta claridad: apenas 299 de los satélites Leo han llegado a su órbita operativa. Otros 78 están en proceso de ascenso o descenso hacia su posición final, mientras que un grupo de 14 se encuentra en reubicación cerca de las órbitas de trabajo. El resto ya fue retirado o está en vías de serlo.
McDowell calcula que la mayoría de los satélites en funcionamiento alcanzará las órbitas operativas hacia noviembre, aunque algunos demorarán más.
“Sus protocolos pueden implicar muchas pruebas preliminares”, indicó el astrónomo a PCMag.
También comparó con la constelación rival:
“Los Starlink también suelen tardar varios meses en elevar su órbita.”
En resumen, Amazon Leo no ha lanzado su servicio comercial porque una parte significativa de sus satélites aún no se ha posicionado en la altitud correcta, un proceso que requiere meses de ajuste orbital y pruebas antes de garantizar cobertura estable.

Amazon no ha precisado una fecha de inicio ni el cronograma exacto de los próximos lanzamientos; el último envío de satélites ocurrió hace dos meses. La empresa sí confirmó que United Launch Alliance prepara un nuevo lanzamiento con el cohete pesado Vulcan Centaur, y que ya envió otro lote de satélites a la Guyana Francesa para una misión adicional a cargo de Arianespace.
Constelación de Amazon frente a Starlink
Por ahora, la red Leo es pequeña comparada con Starlink, que opera cerca de 10.000 satélites en órbita.
El analista de la industria satelital Carlos Placido anticipa que, incluso tras el lanzamiento, el servicio de Leo funcionará solo en determinadas zonas o latitudes, debido a la densidad limitada de su constelación actual.
La primera generación de Leo está proyectada para llegar a 3.232 satélites en total, una cifra que ni siquiera alcanzará para cubrir las regiones polares. Una segunda generación ya está en desarrollo, con el objetivo de sumar más capacidad y ampliar la cobertura geográfica.

¿Qué hace Amazon mientras espera?
Mientras espera que sus satélites terminen de acomodarse en órbita, Amazon asegura que continúa ampliando las pruebas de red junto a empleados y un grupo selecto de clientes corporativos, dentro de un programa de beta cerrada.
La compañía adelantó que compartirá novedades próximamente, aunque sin precisar plazos concretos. Tampoco anunció el precio del servicio, más allá de sugerir que buscará ser competitivo frente a Starlink, que ya suma más de 13 millones de clientes en todo el mundo.
Fuente: Infobae