La empresa germana Isar Aerospace confirmó que su cohete no tripulado Spectrum logró ingresar a la órbita terrestre tras despegar el sábado desde el puerto espacial de Andøya, ubicado en el Ártico noruego. Este acontecimiento acerca a Europa a la posibilidad de realizar lanzamientos de satélites desde su propio suelo continental.
“¡Estamos en órbita! Y acabamos de hacer historia europea”, publicó la firma en la red social X. Este vuelo fue el primero de carácter comercial en alcanzar el espacio desde Europa continental.
El Spectrum transportó cinco pequeños satélites y un experimento tecnológico. Según la compañía bávara, el vehículo está diseñado para cargas útiles de tamaño pequeño y mediano.
La ministra de Industria y Comercio de Noruega, Cecilie Myrseth, afirmó que el despegue representa un avance para el sector espacial europeo y para la capacidad de acceso al espacio desde la región.
“El hecho de que ahora podamos lanzar satélites desde Andøya refuerza la seguridad noruega y europea en los tiempos turbulentos que vivimos”, declaró Myrseth en un comunicado.
Este lanzamiento fue el segundo intento de Isar Aerospace. En marzo de 2025, su primer cohete cayó al mar y explotó poco después de despegar desde la misma base. Afortunadamente no se registraron heridos. En aquella ocasión, la compañía calificó la misión como un éxito por los datos recolectados para sus equipos de desarrollo.

Para el despegue del sábado, la empresa estableció como metas la certificación del vehículo y su primer vuelo con carga útil. El canciller alemán, Friedrich Merz, visitó la plataforma de lanzamiento de Isar en marzo, en un contexto de esfuerzos europeos por ampliar su autonomía en el acceso al espacio.
En el mercado internacional de lanzamientos operan compañías como SpaceX, de Elon Musk, que realiza despegues desde Estados Unidos, y la francesa ArianeGroup, una alianza entre Airbus y Safran que utiliza un puerto espacial en la Guayana Francesa.
Suecia, con la base de Esrange, y Reino Unido, con el puerto espacial de SaxaVord, en las islas Shetland, compiten con Andøya por ofrecer a Europa alternativas propias para los vuelos espaciales.
La semana pasada, Isar Aerospace informó que recibió cerca de USD 232 millones de la Agencia Espacial Europea para financiar nuevos cohetes y ampliar su infraestructura de ensayos y lanzamientos. La compañía alemana también desarrolla un segundo centro de lanzamiento en Canadá.

Europa avanza en materia espacial y Francia será la sede, el 9 y el 10 de septiembre en París, de un encuentro entre dirigentes políticos y empresas del sector para impulsar una estrategia continental ante la competencia aeroespacial de Estados Unidos y China.
La Cumbre del Espacio se celebrará en el Grand Palais y contará con la presencia del presidente francés, Emmanuel Macron, y la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, además de otros jefes de Estado y de Gobierno.
El encuentro, copresidido por Alemania, buscará definir “la visión europea para los próximos diez años” en un escenario de creciente participación privada y de predominio de Estados Unidos y China en el sector espacial.
El Elíseo sostuvo que será la primera reunión mundial centrada en esta materia. Entre sus objetivos figura la construcción de consensos internacionales sobre asuntos como el espectro radioeléctrico y las frecuencias asignadas por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo de las Naciones Unidas que regula las bandas de frecuencia y las órbitas satelitales.
La cumbre reunirá a empresas del sector aeroespacial. El Gobierno francés no confirmó la participación de Blue Origin, de Jeff Bezos, ni de SpaceX, de Elon Musk, después de que medios franceses informaran sobre la posible ausencia de ambas compañías por presuntas presiones de Estados Unidos. “No tenemos informaciones oficiales, así que no podemos estar comentando lo que sale en la prensa”, afirmó el Elíseo.

Uno de los proyectos que formará parte de las conversaciones será la constelación de satélites IRIS², que Francia considera una iniciativa de soberanía europea. El programa cuenta con usos civiles y militares.
El Gobierno alemán, miembro de la Unión Europea y de la Agencia Espacial Europea (ESA), impulsa a la vez una constelación propia de carácter militar. Francia evitó cuestionar esa decisión, aunque reclamó respaldo de sus socios al proyecto comunitario.
“Francia no se posiciona sobre el deseo de Alemania de tener su propia constelación (…) IRIS² es de uso dual (civil y militar), la de Alemania militar. Lo que sí esperamos es el compromiso con IRIS² de sus socios, como la propia Alemania, Italia, Polonia o España”, indicó la Presidencia francesa.
Fuente: Infobae