HMD Global ha lanzado el Nokia 300 Charge, un teléfono básico que retoma la esencia del legendario Nokia 1100, pero con una característica poco común en su categoría: la capacidad de cargar otros dispositivos móviles. Este equipo incorpora una batería extraíble de 3.700 mAh y un sistema de carga inversa que permite transferir energía a otro celular mediante un cable USB-C.
La función de carga inversa está diseñada principalmente para situaciones de emergencia, cuando el teléfono principal se queda sin batería y no hay acceso a un enchufe o a una batería externa. Así, el Nokia 300 Charge actúa como una pequeña fuente de energía portátil, entregando hasta 10 vatios de potencia a otro dispositivo compatible.
Su precio de lanzamiento sería de aproximadamente 32 dólares, lo que lo convierte en uno de los teléfonos básicos más accesibles del mercado. Además de la carga inversa, el modelo apuesta por una gran autonomía, botones físicos, linterna y radio FM.

¿Cómo activar la carga inversa en el Nokia 300 Charge?
El Nokia 300 Charge incorpora un botón físico dedicado en el lateral derecho para activar la función de carga inversa. El proceso consiste en conectar el teléfono a otro dispositivo mediante un cable USB-C y presionar ese botón para iniciar la transferencia de energía.
Una vez activada, el Nokia comienza a utilizar parte de la carga almacenada en su propia batería para alimentar el otro celular, funcionando de manera similar a un power bank.
La potencia máxima de salida es de 10 vatios. Aunque no es una velocidad de carga rápida comparada con los smartphones modernos, resulta suficiente para recuperar algo de batería cuando se necesita hacer una llamada, enviar un mensaje o usar una aplicación de emergencia.

Esta característica marca una diferencia clave respecto a los teléfonos básicos tradicionales. HMD Global busca combinar la larga duración de batería de estos equipos con una función que normalmente se asocia a los teléfonos inteligentes o a las baterías externas.
Batería de larga duración: más de 40 días en espera
Otra gran fortaleza del Nokia 300 Charge es su batería extraíble de 3.700 mAh. Se trata de una capacidad considerable para un dispositivo con pantalla pequeña y hardware de bajo consumo.
Según la información disponible, el teléfono puede permanecer encendido durante más de 40 días en modo de espera. Esta autonomía se debe a que no está diseñado para ejecutar aplicaciones complejas ni mantener una conexión permanente a internet, a diferencia de un smartphone.
La combinación de batería de larga duración y carga inversa convierte a este equipo en una opción ideal para quienes buscan un segundo teléfono para viajes, emergencias o lugares con acceso limitado a la electricidad.

El hecho de que la batería sea extraíble mantiene una de las características tradicionales de los antiguos celulares Nokia. En un mercado donde la mayoría de los teléfonos actuales usan baterías integradas, la posibilidad de reemplazar el módulo resulta atractiva para muchos usuarios.
Diseño clásico con toques modernos
El Nokia 300 Charge recupera varios elementos de los teléfonos móviles tradicionales. Cuenta con una pantalla compacta de 2,4 pulgadas y botones físicos para llamadas, mensajes y navegación por las funciones del dispositivo.
En su interior lleva un procesador Unisoc SC6531E, un chip diseñado para teléfonos de funciones básicas. También incluye una entrada para auriculares de 3,5 milímetros, una característica que cada vez desaparece más de los smartphones.
El teléfono dispone de radio FM integrada que, según las especificaciones, puede usarse sin necesidad de conectar una antena externa. Esto resulta útil en zonas sin conexión estable a internet.
Otro elemento heredado de los clásicos Nokia es la linterna LED. La compañía asegura que este modelo ofrece un brillo hasta cuatro veces superior al de generaciones anteriores.
Fuente: Infobae