Un collage de imágenes y palabras cargadas de 16 años de ausencia volvió a colocar en el centro de la atención a Romina Yan, la hija de Cris Morena y Gustavo Yankelevich, justo en la fecha en que habría cumplido 52 años. La reconocida productora utilizó su cuenta de Instagram para expresarle que sigue presente, como cada año desde aquella tarde del 16 de septiembre de 2010, cuando perdió la vida a los 36 años.
Romina dejó a tres hijos pequeños y un vacío que ningún aniversario logra cerrar por completo. Pero cada 5 de septiembre, día de su nacimiento, Cris Morena vuelve a dirigirse a ella como si el tiempo no hubiera transcurrido. Y allí están sus seguidores, quienes crecieron viendo a la actriz en sus diversos programas y hoy acompañan a la madre en su duelo eterno.


El mensaje arrancó con un tono poético que sonó casi a canción de cuna: “Un día llegaste, Romina; fresias y jazmines nacen de la tierra, un ángel vestido de gris cenicienta”. Los textos, intercalados con imágenes de algunos de sus papeles más recordados, continuaron con la misma línea: “Tus ojos que miran tan hondo, Romina, que llegan al alma dibujando estrellas. Tus manos tan suaves que sanan las penas, rodean de calma todas las tristezas. Feliz cumple, chiquita mía”.
Después llegó la parte más íntima, que se lee casi como una confesión: “Estás en mi corazón cada segundo de mi vida. Sos mi guía, mi faro y mi luz”. Y ahí, Morena sumó una frase de Azul, la hija de Romina, que hizo propia para nombrar lo que siente: “Sos la presencia de nuestra ausencia, como dice Azul… Y somos lo que soñamos, como siempre nos decíamos vos y yo. ¡Feliz cumpleaños, hijita bella! Estás y siempre estarás en mí…”.


Además de las postales laborales, las palabras estuvieron acompañadas por un collage de fotos: Romina junto a sus padres, con su hermano Tomás, y con sus tres hijos, fruto de su matrimonio con Darío Giordano. Imágenes de una vida que se detuvo demasiado pronto.
Antes de ser la hija que hoy se recuerda cada cumpleaños, Romina Yan fue una de las caras más queridas de la televisión argentina. Participó en tiras como Provócame, Abre tus ojos, Amor mío y B&B, pero fue su personaje de Belén Fraga en Chiquititas el que la instaló para siempre en la memoria de toda una generación.


Se casó con Darío Giordano en 1998, luego de un noviazgo de un año y medio. Contó alguna vez, en el programa de Susana Giménez, que al principio no le prestó atención: “Lo maltraté durante cuatro años. Él se me declaró enseguida. Primero fuimos amigos y un día se me despertó el amor”. Juntos tuvieron a Franco, Valentín y Azul.
El día en que falleció, Romina regresaba del gimnasio y comenzó a sentirse mal en la esquina de Avenida del Libertador y Alvear, en Martínez. Un amigo la llevó de urgencia al Hospital Central de San Isidro, donde intentaron reanimarla durante 50 minutos sin éxito. Tenía 36 años. Sus hijos tenían 10, 8 y 4.


Pasaron los años, pero nada en el mensaje de hoy suena a despedida. Cris Morena habla de su hija en presente, como a alguien que sigue ahí, guiando, iluminando, acompañando cada segundo. Y esa manera de nombrarla, sin pasado, sin distancia, es quizás lo que más conmueve de un texto que no necesita explicar nada más para hacerse entender.
El posteo no tardó en llenarse de mensajes cargados de cariño y emoción. Diego Topa, excompañero de la actriz, fue uno de los primeros en despedirla: “Feliz cumple al cielo. Abrazo eterno para la familia”. Catherine Fulop también dejó su sentido saludo: “Te abrazo, Cris, con todo mi corazón. Besos al cielo a Romi en el día de su nacimiento”.

A esas palabras se sumaron las de la cocinera Maru Botana: “Feliz cumple al cielo y un abrazo de oso, Cris, de corazón a corazón”. La empresaria Claudia Villafañe también quiso acompañarla con un mensaje lleno de afecto: “Besos al cielo. Te abrazo fuerte, Cris”. Apenas unas voces de las miles que se sumaron al recuerdo de una actriz que se fue demasiado pronto, pero que quedará para siempre en el corazón de quienes la admiraron.
Fuente: Infobae