El presidente argentino Javier Milei afirmó en una entrevista con The Economist que las islas Malvinas son “inequívocamente” argentinas. En el diálogo, el mandatario volvió a plantear el acuerdo entre el Reino Unido y China sobre Hong Kong, firmado en 1997, como un modelo diplomático viable para recuperar la soberanía del archipiélago.
“El Reino Unido hizo esto con Hong Kong, entonces ¿por qué no encontrar el acuerdo para que más tarde o más temprano las islas vuelvan a la Argentina? Son nuestras”, declaró el jefe de Estado en la entrevista publicada hoy por el medio británico.
El antecedente del acuerdo sino-británico
El precedente mencionado por Milei es el acuerdo sino-británico de 1984, mediante el cual Londres se comprometió a devolver Hong Kong a China en 1997 bajo la fórmula “un país, dos sistemas”. Ese pacto, suscrito por Margaret Thatcher y el entonces primer ministro chino Zhao Ziyang, establecía que el territorio conservaría su autonomía jurídica, económica y política durante medio siglo. La transferencia se concretó el 1 de julio de 1997, poniendo fin a 156 años de dominio británico.
La publicación también hizo referencia al “endurecimiento del reclamo” de Argentina, materializado en la cadena nacional que el presidente brindó el jueves por la noche, flanqueado por su gabinete. Allí, Milei declaró que “vientos de cambio” favorecerían la disputa sobre la soberanía del archipiélago, frase que remitió a declaraciones formuladas ese mismo día por Donald Trump.
Un giro en el discurso presidencial
Según The Economist, Milei había mantenido hasta ahora un discurso mesurado sobre la cuestión Malvinas, al punto de recibir críticas de sectores opositores por su moderación. No obstante, en la entrevista repitió en varios pasajes que se trata de un territorio argentino y que buscaba abrir conversaciones con Gran Bretaña sobre el futuro de las islas.
“No decidimos empezar a gritar como salvajes”, sostuvo Milei. El mandatario descartó cualquier intención de repetir la decisión de la entonces dictadura militar de invadir las islas en 1982, un conflicto que dejó 907 víctimas: 649 militares argentinos, 255 soldados británicos y tres isleños. “No creemos en la guerra”, indicó.
La respuesta británica y los riesgos geopolíticos
La reacción oficial del Reino Unido no se hizo esperar. El canciller británico, Ed Miliband, sostuvo que el respaldo de su país al derecho de los isleños a determinar su propio futuro es “inquebrantable”. Recordó que en el referéndum de soberanía de 2013, 1.513 de los 1.517 isleños que votaron eligieron seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar, con una participación del 92%.
Consultado sobre los riesgos de reabrir la confrontación con Londres —entre ellos un posible bloqueo británico a la venta de armamento o un freno a un eventual acuerdo de libre comercio bilateral—, Milei admitió: “Por supuesto, hay algunos efectos secundarios y necesitan ser destacados y considerados”.
Argentina busca atraer mayor inversión extranjera directa en sus sectores minero, de petróleo y gas, y agrícola, áreas en las que ya participan empresas británicas como el conglomerado minero Rio Tinto. Según el análisis de la publicación, Gran Bretaña también tiene capacidad de influir en la relación entre el gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo clave en el plan de estabilización económica de Milei.
Contexto político interno y perspectivas electorales
Por otro lado, The Economist vinculó el recrudecimiento del reclamo con un “debilitamiento de la posición política interna del presidente”. Milei confirmó en la entrevista su intención de buscar la reelección en octubre de 2027, apoyado en sus políticas de reducción de la inflación, achicamiento del Estado, recorte de subsidios y apertura comercial.
“Incómodamente para el señor Milei, sin embargo, la aprobación de los votantes hacia su gobierno ha ido en descenso. Los encuestadores sugieren que tiene alrededor de un 50% de probabilidades de ser reelecto el año próximo. Los votantes están satisfechos de que la inflación desbocada se haya moderado. Pero de todos modos se quejan de la falta de creación de empleo formal, el bajo crecimiento económico, las denuncias de corrupción de los políticos y el alto costo de vida actual, causado en parte por la pérdida de subsidios a la energía y el transporte”, menciona la publicación.
Elogios a Trump y Netanyahu, y un contraste histórico
En otro pasaje de la entrevista, y consultado sobre el enfoque geopolítico del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia el hemisferio occidental, Milei respondió: “Lo que puedo decir es que la estrategia en términos de la forma en que él percibe el equilibrio geopolítico, creo que es simplemente brillante.” El presidente elogió también al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu por su rol en lo que definió como una “lucha por Occidente” y sugirió que Europa debería ser “más respetuosa hacia los dos, Trump y Netanyahu”.
The Economist cerró su análisis con un contraste histórico: “Milei solía ser afecto a elogiar a Margaret Thatcher por sus reformas económicas liberales en Gran Bretaña. La mayoría de los argentinos aborrece a Thatcher como la líder que ordenó una fuerza de tareas británica para liberar las Malvinas. Ahora parece que pulir sus credenciales nacionalistas se está volviendo más importante para el señor Milei, aun cuando fueron sus principios económicos los que le dieron el poder.”
Fuente: Infobae