Los dueños de computadoras Mac equipadas con procesadores Intel deben estar atentos: Apple ha comenzado a permitir que los desarrolladores de software abandonen la compatibilidad con esta arquitectura y publiquen sus aplicaciones exclusivamente para los modelos con chip Apple Silicon. Esto implica que, de forma gradual, algunos programas dejarán de recibir nuevas actualizaciones en esos equipos.
Este cambio no significa que los Mac con Intel queden inutilizables de inmediato, ni que las aplicaciones ya instaladas desaparezcan repentinamente. Sin embargo, si un desarrollador decide eliminar el soporte para Intel, los usuarios solo podrán seguir usando la última versión compatible disponible y no accederán a futuras mejoras, funciones o parches.
La medida representa un paso más en la transición iniciada en 2020 con la llegada del chip M1. Desde entonces, Apple dejó de vender nuevos Mac con procesadores Intel y su estrategia de software apunta a un ecosistema enfocado exclusivamente en sus propios procesadores.

Desarrolladores ya pueden abandonar Intel
Hasta ahora, muchas aplicaciones universales en la App Store de macOS incluían versiones tanto para Intel como para Apple Silicon. Apple ha modificado esta situación: ahora permite que las aplicaciones que requieran macOS 13 Ventura o una versión más reciente eliminen el soporte para Intel y se distribuyan únicamente en arquitectura ARM64, la empleada por los chips Apple Silicon.
Para los programadores, este cambio simplifica el desarrollo y el mantenimiento, ya que no necesitan mantener dos versiones del código para distintas arquitecturas.

Las compañías pueden modificar la configuración de compilación, reconstruir sus aplicaciones para ARM64 y enviarlas nuevamente a la App Store. Al eliminar el código adicional para Intel, también reducen el tamaño de las aplicaciones y facilitan su mantenimiento. No obstante, Apple no obliga a todos los desarrolladores a abandonar Intel; cada empresa decide si sigue ofreciendo actualizaciones compatibles.
Los Mac con Intel continuarán funcionando
La principal consecuencia para los usuarios será el abandono progresivo de ciertas aplicaciones. Un Mac con Intel podrá seguir ejecutando los programas ya instalados y las versiones compatibles disponibles, pero cuando los desarrolladores lancen nuevas versiones exclusivas para Apple Silicon, el ordenador no podrá acceder a las novedades.

El fin del soporte no será uniforme. Algunas aplicaciones podrían mantener compatibilidad con Intel durante años, mientras que otras migrarán rápidamente a la nueva arquitectura, según la estrategia de cada desarrollador. Los usuarios de Mac Intel no perderán el acceso de golpe, pero la brecha con los equipos más recientes se irá ampliando.
macOS también dice adiós a Intel
La decisión llega en un momento clave de la transición. macOS 27 Golden Gate será la primera versión del sistema operativo sin compatibilidad con ningún Mac con procesadores Intel. Para usarla se necesitará un equipo con, al menos, un chip M1. Además, Apple ha confirmado que Golden Gate será la última versión de macOS con soporte general para Rosetta 2.

El futuro de Rosetta 2 impacta también a Apple Silicon
Rosetta 2 permite a los Mac con Apple Silicon ejecutar aplicaciones diseñadas originalmente para procesadores Intel. Su retirada progresiva significa que incluso los propietarios de equipos modernos podrían tener problemas si aún usan programas antiguos no actualizados. A partir de macOS 26.4, los usuarios verán avisos al abrir aplicaciones que dependen de Rosetta, informando que dejarán de funcionar cuando finalice el soporte de esta tecnología.

El último capítulo de la transición
Apple inició el cambio hacia sus propios procesadores hace seis años. Primero reemplazó Intel por Apple Silicon en su catálogo de ordenadores, luego limitó la compatibilidad de las nuevas versiones de macOS y ahora llega a las aplicaciones de terceros. Los Mac con Intel pueden seguir siendo utilizados y ejecutarán el software compatible, pero la posibilidad de que las aplicaciones dejen de recibir actualizaciones confirma que su vida útil dentro del ecosistema de Apple será cada vez más limitada. Mantenerlos actualizados se volverá progresivamente más difícil.
Fuente: Infobae