Un grupo de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) se encuentra participando en el Latin American Space Challenge (LASC) 2026, que se desarrolla entre el 2 y el 5 de setiembre en Brasil. La delegación peruana compite con el cohete de propulsión sólida Kuntur 1 y un satélite miniaturizado, demostrando el avance de la ingeniería aeroespacial universitaria en la región.
La competencia, que reúne a equipos de varios países, tiene una categoría específica para 500 metros de altura, una de las pruebas de cohetería más exigentes. Los participantes no solo deben lograr el despegue, sino también aproximarse lo más posible a la altitud objetivo que declararon ante la organización, superando rigurosas revisiones técnicas y de seguridad antes de recibir autorización para el vuelo.
Natalia Coronel, integrante del equipo, explicó que el certamen organiza las misiones según la altura prevista y el tipo de propulsión:
“El LASC organiza las misiones de cohetes en categorías según la altura objetivo (apógeo) y el tipo de propulsión. Están las de 500, 1.000 y 3.000 metros con propulsión sólida, y una categoría de apógeo libre para propulsión híbrida o líquida”.
La estudiante precisó que la evaluación se centra en el grado de aproximación al apogeo fijado para cada misión:
“Lo que se evalúa no es solo llegar alto, sino acercarse lo más posible a la altura objetivo declarada”.
Antes de cada lanzamiento, los equipos deben entregar reportes técnicos, pasar revisiones de diseño y someter sus dispositivos a inspecciones. Coronel enfatizó: “La seguridad es el criterio número uno de la competencia”.

Un proyecto forjado en las aulas
El desarrollo de Kuntur 1 está a cargo del Grupo de Ingeniería Aeroespacial (GIA), que reúne a más de 60 estudiantes de la PUCP. La iniciativa comenzó en 2023 como parte de un curso de ingeniería y, con el tiempo, se consolidó como un grupo de investigación con la meta de crear tecnología aeroespacial desde la universidad.
Kuntur 1, cuyo nombre significa cóndor en quechua, es un cohete de una sola etapa con propulsión sólida y sistema de recuperación mediante paracaídas. Según Felipe Carbajal, ingeniero mecánico de la PUCP y responsable del diseño del proyecto, el vehículo mide 1,50 metros de largo y tiene un diámetro de 80 milímetros:
“Son cohetes realmente pequeños, pero que llegan a grandes altitudes”.
Carbajal explicó que el propulsor sólido se encuentra dentro del motor y se activa con una chispa:
“Básicamente es como una vela, con una chispa se prende y hace toda la generación del combustible”.
El grupo ha contado con orientación de la Agencia Espacial del Perú (CONIDA), especialmente en aspectos técnicos y administrativos. En los últimos tres años, el GIA también estableció alianzas con otras entidades estatales y colectivos estudiantiles del país.

Ensayo exitoso en Chincha
El antecedente inmediato de la participación en Brasil fue el lanzamiento de Kuntur 1 en Chincha, Ica, en marzo de este año. Durante esa prueba, el cohete alcanzó cerca de 500 metros de altura. Angelo Camero, egresado de Ingeniería Mecatrónica de la PUCP y gerente general del GIA, indicó que el lanzamiento llegó a 520 metros de altitud:
“Validamos nuestra propia tecnología, la propulsión, la parte aerodinámica, parte de estructura y principalmente demostramos que es posible”.
Camero señaló que operar un cohete implica factores impredecibles:
“Hay muchas incertidumbres antes, durante, incluso después del lanzamiento. Hay muchas cosas que no puedes calcular, no puedes simular”.
Tras completar la trayectoria balística, el equipo localizó el lugar de caída y recuperó el dispositivo por partes. El objetivo de esa prueba era validar el vuelo de Kuntur 1 después de varios intentos de diseño y fabricación.
Además de la misión de cohetería, los estudiantes peruanos participan en el Satellite Challenge del LASC con MISAT, un PocketQube 2P de 5 por 5 por 11,4 centímetros. Este formato corresponde a un estándar de satélite miniaturizado, más pequeño que un CubeSat, en el que se concentra la electrónica necesaria para cumplir la misión prevista por cada equipo.
Fuente: Infobae