Psicópata revela episodios impactantes con su hermana: la dejó ahogándose

Loïc De Marie, un joven belga diagnosticado clínicamente como psicópata, compartió detalles de su infancia y juventud en una entrevista con el presentador Uri Sabat. En esa conversación, el muchacho explicó cómo notó que reaccionaba de manera distinta frente a situaciones de peligro, muerte, vínculos afectivos y reglas sociales. Entre las historias que contó, una ocurrió cuando tenía 17 años, cuando fue con un bate de béisbol a la salida de un colegio con el objetivo de agredir a varios jóvenes.

Durante el diálogo, grabado en Bélgica y doblado al español para el canal de Sabat, De Marie habló abiertamente de su diagnóstico, su proceso terapéutico y ciertas conductas que hoy reconoce como problemáticas. Todo lo dicho se basa en el propio testimonio del joven durante la emisión.

El episodio de la piscina

Uno de los primeros recuerdos que compartió ocurrió cuando él tenía seis años y su hermana cuatro. Ambos jugaban cerca de la piscina de la casa y la niña cayó al agua, comenzando a ahogarse. De Marie aseguró que sabía nadar, pero que no reaccionó como su madre esperaba.

“Me quedé ahí mirándola. Se estaba ahogando y demás. Y yo me preguntaba: ‘¿Y ahora qué va a pasar?’”, contó.

Según su relato, se acercó con un palo de golf de plástico, se lo acercó a la menor y la guio hacia la escalera de la piscina. “Así que la salvé. Pero en mi cabeza no estaba dispuesto a tirarme ahí a la piscina”, señaló. La razón que dio a su madre fue: “Mamá, llevo la ropa limpia”. Para él, ese momento reflejó una forma de ponerse primero a sí mismo incluso ante el peligro de otra persona.

La muerte del compañero

De Marie también situó otro episodio en su niñez, a los siete años, cuando un compañero de clase falleció en un accidente de tránsito. El director del colegio informó la noticia ante los alumnos y, según recordó, muchos comenzaron a llorar. Él, en cambio, aseguró que lo percibió como información sin carga emocional.

“Yo estaba como: ‘¿Qué? ¿Qué está pasando?’ Porque para mí aquello era simplemente una información más”, afirmó.

El joven sostuvo que la reacción de su maestra le hizo entender que debía simular una emoción. “Me miró a los ojos y pensé: ‘Vale, creo que ahora tengo que hacer algo’. Y dije: ‘Oh, Dios mío, esto es terrible’”. Luego optó por no asistir al funeral. “Podías ir al funeral de este compañero de clase o quedarte en el recreo jugando al fútbol. Y yo me quedé en el recreo jugando al fútbol”, relató.

Loïc De Marie relató que la policía lo detuvo después de acudir armado con un bate para enfrentar a otros adolescentes (Uri Sabat)

El incidente con el bate

El episodio que el propio De Marie describió como el más grave ocurrió durante su adolescencia. Contó que había una rivalidad con otros jóvenes y que, tras recibir insultos, volvió al lugar al día siguiente armado con un bate de béisbol. “Había quizá trescientas personas. Así que aparecí allí con mi bate de béisbol dispuesto a darles una paliza”, dijo sobre lo ocurrido en una plaza junto a un colegio.

Según su versión, uno de los jóvenes huyó al verlo y la policía lo detuvo. Su padre debió ir a buscarlo a la comisaría.

“En teoría debería haber ido a prisión por amenazar a alguien con un arma. Así que tuve muchísima suerte”, afirmó.

También mencionó peleas y consumo de drogas sin dar detalles. “Entre los 15 y los 17 años, tuve muchos problemas”, resumió.

Vínculos y terapia

En otro tramo de la entrevista, el joven recordó una conducta que sus amigos consideraron una traición: se involucró con la expareja de quien era su mejor amigo y no entendía por qué eso estaba mal. “Me llevaba bien con esa chica y era guapa. Así que yo lo pensé como: ‘Esto es normal’”, dijo. Otras personas le hicieron ver que rompía un código básico de amistad. “Por lo visto no fue algo que un buen amigo debiera hacer”, expresó entre risas.

De Marie vinculó esa experiencia con una dificultad para comprender vínculos profundos y lealtades. Además, afirmó que antes de avanzar en terapia fingía emociones para influir en discusiones de pareja, incluyendo llanto o culpar a la otra persona. “Ahora, en una terapia de pareja, después de mis entrevistas y de mi terapia, ya no fingiría llorar ni intentaría trasladar la culpa a la otra persona”, aseguró.

El joven explicó que practicaba gestos, sonrisas, miradas y lenguaje corporal para adaptarse socialmente y comparó entender emociones con aprender otro idioma. “A veces incluso debes practicar la mirada”, señaló.

Otro momento clave fue la muerte de su abuelo, a quien describió como alguien parecido en su forma de mostrar afecto. De Marie contó que decidió suspender la medicación tras 11 días en coma. “Para otras personas es difícil tomar una decisión como esa. Para mí era más una cuestión de racionalidad”, dijo. “Simplemente dije: ‘Vale, suspendamos la medicación porque es el final y tenemos que aceptarlo’”.

Aunque lloró en el funeral, aseguró que no fue por tristeza, sino por orgullo de la ceremonia y del “último recorrido” de su abuelo en la iglesia.

“Me sentí orgulloso porque era como su último recorrido hecho con orgullo y dignidad”, expresó.

El joven afirmó que la terapia le ayudó a modificar conductas, aunque no puede cambiar cómo experimenta ciertas emociones. También dijo que habla de estos temas con sus padres y participa en sesiones familiares con su terapeuta.

Fuente: Infobae

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