Un tribunal de Malta ha emitido un veredicto que absuelve al empresario Yorgen Fenech de dos cargos relacionados con el asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia, ocurrido en 2017 mientras ella investigaba casos de corrupción que involucraban al gobierno maltés, en el marco de los Papeles de Panamá.
Tras ocho horas de deliberación, el jurado decidió por ocho votos contra uno que Fenech no era culpable de los cargos de complicidad y conspiración para cometer el asesinato. La información fue publicada por el diario local ‘Times of Malta’.
La Fundación Daphne Caruana Galizia emitió un comunicado expresando su pesar por la absolución, ocurrida nueve años después del crimen. La organización señaló que se le ha negado a la periodista «la justicia que merece». Además, criticó que «los fracasos institucionales que permitieron su asesinato siguen sin resolverse ni reformarse».
Por su parte, la organización no gubernamental Repubblika calificó el fallo como «decepcionante» y expresó su apoyo a la familia de la víctima. En un comunicado, la ONG indicó que los allegados han soportado durante nueve años «la revelación de los detalles más íntimos» de su muerte, «años de procesos penales, ataques continuos y difamación», así como una «carga intolerable» de «luchar por las verdades que el propio Estado estaba obligado a descubrir».
Repubblika añadió en su declaración que «el veredicto, sin embargo, no requiere que Malta finja que las pruebas oídas durante este juicio nunca fueron oídas. No borra los hallazgos de la investigación pública y no responde a las preguntas profundas que quedan sobre la corrupción, la impunidad, la interferencia política y los fracasos del Estado».
Otra ONG, Occupy Justice, advirtió que mientras no haya rendición de cuentas en «la cadena completa» de las personas que ordenaron el asesinato «y hasta que los fallos institucionales expuestos» tras la muerte de la periodista se aborden, «la lucha por la justicia» no termina. En su comunicado, la organización afirmó que «el trabajo no termina aquí. Malta todavía necesita la verdad, la rendición de cuentas, protección para los periodistas e instituciones que actúen antes de que la corrupción y la impunidad se vuelvan irreversibles».
Reacciones políticas y llamado a la protesta
El líder del partido opositor Partido Nacionalista, Alex Borg, fue el primer político en reaccionar al veredicto. Borg instó a la población a manifestarse frente al Parlamento maltés, señalando que si bien «respetan el veredicto», esto no implica «guardar silencio» ante los interrogantes que surgieron durante el juicio.
Borg aseguró que el fallo no cierra el capítulo del asesinato ni exime al Estado de su responsabilidad política por las graves deficiencias que socavaron la investigación. Mencionó específicamente la falta de valoración de pruebas debido al retraso de las autoridades para incautar, extraer o analizar datos clave en teléfonos, ordenadores u otros dispositivos.
El líder opositor cuestionó: «No se trata de detalles menores. ¿Cuántas pruebas se perdieron y cuántas líneas de investigación quedaron sin explorar a tiempo? ¿Qué tan diferente habría sido la postura de la Fiscalía si desde el primer día hubiéramos contado con instituciones independientes, libres de conflictos y de la presión del poder?»
La familia de la periodista acudió a los tribunales para exigir la retirada del caso de Silvio Valletta, excomisionado adjunto de la Policía de Malta y esposo de Justyne Caruana, entonces ministra del Gobierno del Partido Laborista. Se argumentó falta de imparcialidad, ya que Valletta mantenía una estrecha relación con Fenech, con quien incluso viajó al extranjero mientras dirigía las pesquisas.
A las irregularidades en la gestión de las pruebas se sumaron constantes filtraciones de información confidencial sobre el estado de la investigación, lo que permitió a los implicados anticiparse durante años a las acciones de las autoridades.
El caso se prolongó durante años debido a que Fenech presentó varias denuncias sobre las condiciones de su detención, la ilegalidad de la misma, el supuesto fracaso del Estado maltés para proteger su salud y los procedimientos judiciales que, según él, violaron su derecho a un juicio justo en un plazo razonable.
De acuerdo con las investigaciones, el empresario habría pagado a los sicarios alrededor de 150.000 euros para asesinar a la periodista. Meses antes de su muerte, Caruana Galizia había revelado la existencia de una empresa opaca registrada en Emiratos Árabes Unidos llamada 17 Black, propiedad de Fenech, utilizada para transferir presuntas comisiones irregulares a altos cargos del Gobierno de Malta.
Otras dos personas, Robert Agius (conocido como ‘Ta Maksar’) y su socio Jamie Vella, fueron declarados culpables en junio de 2025 por suministrar la bomba que mató a la periodista. En 2022, los hermanos George y Alfred Degiorgio fueron condenados a 40 años de prisión tras admitir haber colocado y detonado el explosivo. Un tercer cómplice, Vince Muscat, recibió una condena de 15 años tras confesar y revelar detalles del crimen.
Daphne Caruana Galizia fue asesinada con un coche bomba el 16 de octubre de 2017, a los 53 años, en su domicilio en Bidnija. En ese momento investigaba un caso vinculado a los Papeles de Panamá relacionado con presuntos sobornos canalizados desde 17 Black hacia empresas pantalla que Keith Schembri, jefe de gabinete del ex primer ministro Joseph Muscat, y el ministro de Turismo Konrad Mizzi poseían en Panamá.
Un informe elaborado en 2021 reveló que el riesgo para la vida de la periodista aumentó cuando expuso los tratos en el extranjero de los principales políticos malteses, en el marco de la filtración de los Papeles de Panamá en 2016.
Fenech, quien fuera máximo responsable del Grupo Tumas y consejero de la empresa ElectroGas Malta, fue detenido en noviembre de 2019 mientras navegaba en su yate al salir de un puerto deportivo en Malta. La acusación se basó en las pruebas aportadas por su chófer, Melvin Theuma, quien confesó haber actuado como intermediario en el asesinato y recibió un indulto a cambio de su testimonio.
La detención de Fenech, sumada a las sospechas de que altos cargos del Gobierno también estaban implicados, desencadenó protestas en todo el país en diciembre de 2019 que pusieron en jaque al entonces primer ministro, Joseph Muscat. La periodista también había revelado que la esposa del ‘premier’ poseía una empresa en Panamá llamada Egrant.
Fuente: Infobae