La Guardia Revolucionaria de Irán informó que dos buques cisterna fueron alcanzados por minas y se incendiaron en el estrecho de Ormuz después de desviarse de la ruta señalada por las autoridades iraníes.
Mediante un comunicado difundido en canales oficiales, el cuerpo castrense del régimen aseguró que las naves intentaron, “a instancias del ejército estadounidense, transitar por una ruta ilegal” antes de “chocar con minas y explotar”. La Guardia Revolucionaria añadió que los dos petroleros “actualmente están en llamas”.
Hasta el momento, no se ha revelado la identidad de las embarcaciones ni se ha detallado la situación de sus tripulantes. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos desmintió el martes una versión previa iraní sobre el impacto de un barco contra minas en la zona.
“La Armada de la Guardia Revolucionaria ya había advertido sobre los peligros de transitar por el canal minado. Asimismo, se han preparado medidas punitivas adicionales para las navieras que, en lugar de utilizar la ruta autorizada, se dejen engañar por Estados Unidos y pongan sus buques a disposición del enemigo. Estas medidas se implementarán próximamente”, señala el texto oficial.
Este incidente en la crucial vía marítima ocurrió luego de que la Guardia Revolucionaria anunciara el miércoles una nueva ola de ofensivas contra blancos estadounidenses en Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin y la región autónoma del Kurdistán iraquí, como represalia a los bombardeos de Estados Unidos sobre territorio iraní por los ataques a buques mercantes en Ormuz.

La ofensiva iraní se enmarca en una escalada bélica que se intensificó tras los bombardeos estadounidenses del domingo y del martes, considerados los primeros en varias semanas. Las autoridades de Kuwait y Bahréin confirmaron que activaron sus sistemas de defensa ante la llegada de drones y misiles, aunque no reportaron víctimas.
El domingo dio inicio esta nueva ronda de enfrentamientos, cuando Washington atacó instalaciones iraníes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó esas operaciones como “grandes y poderosos” en respuesta a un presunto intento iraní de colocar minas marítimas en el estrecho de Ormuz y al lanzamiento de ocho proyectiles contra una base estadounidense en Jordania. Trump afirmó que los ocho misiles fueron derribados.
El Ejército jordano informó el miércoles que interceptó 10 de los 13 misiles balísticos que ingresaron a su espacio aéreo, mientras que los otros tres impactaron en zonas deshabitadas, sin ocasionar víctimas.
El martes, Estados Unidos ejecutó nuevas incursiones contra objetivos vinculados a la Guardia Revolucionaria. El Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses detalló que la operación alcanzó sistemas de defensa aérea, radares, activos navales, capacidades de minado y centros de comunicaciones.
La televisión estatal iraní reportó explosiones en el sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz y en una isla del Golfo. También indicó que fuerzas estadounidenses atacaron un aeropuerto en la provincia de Kerman.

El vocero de la Guardia Revolucionaria de Irán, Hossein Mohebi, advirtió que Estados Unidos “lamentará sus nuevos ataques” y aseguró que “un castigo severo espera a los agresores”, tras la nueva ofensiva estadounidense en torno al estrecho de Ormuz.
Trump replicó el martes con un mensaje en Truth Social. Señaló que, si Irán toma represalias por los bombardeos, “serán golpeados de nuevo a un nivel mucho más duro y elevado, pero no será el mayor ataque de todos”. “¡Quedará muy poco de la República Islámica de Irán!”, escribió el mandatario.
En medio del estancamiento diplomático, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró el martes que Teherán aplicará medidas recíprocas si Estados Unidos retoma el acuerdo de junio diseñado para poner fin a la guerra. También advirtió que una política estadounidense de presión y amenazas podría afectar las gestiones diplomáticas.
Fuente: Infobae