El ajo es un ingrediente esencial en la cocina ecuatoriana y mundial. Su sabor intenso y versatilidad lo convierten en la base de innumerables platillos, desde guisos y salsas hasta carnes y verduras. Además, admite múltiples preparaciones: picado, laminado, confitado, frito o asado, y cada una transforma por completo su textura y aroma.
Justamente sobre el asado de ajos ha hablado el reconocido chef Jordi Cruz, poseedor de estrellas Michelin, quien reveló en redes sociales el método ideal para lograr un resultado tierno y sabroso. La clave está en una cocción lenta que suaviza el característico picor del ajo.
Cómo preparar ajos asados paso a paso
Para conseguir que el ajo pierda parte de su intensidad y gane una textura cremosa, Cruz recomienda asarlo lentamente en el horno. El primer paso es tomar una cabeza de ajos y cortar la parte superior, dejando los dientes al descubierto sin quitar demasiada pulpa.
Luego, se coloca un pequeño trozo de mantequilla sobre el corte, se añade una pizca de sal y se introduce en el horno precalentado. El chef sugiere cocinar los ajos durante 30 minutos a una temperatura de entre 160 y 165 grados Celsius. Durante ese tiempo, la mantequilla se derrite y penetra en el interior.
Pasada la media hora, es momento de dar la vuelta a las cabezas y continuar la cocción durante otros 30, 35 o incluso 40 minutos, manteniendo el horno entre 165 y 170 grados. De esta forma, los ajos absorben la grasa y se vuelven muy tiernos, casi como una compota.
Una vez fuera del horno, se recomienda dejarlos enfriar o atemperar ligeramente. Luego, solo basta apretar la cabeza para que los dientes de ajo, completamente cocidos, salgan con facilidad.
Cómo aprovechar los ajos asados en la cocina
Jordi Cruz propone varias ideas para sacar partido a esta preparación. Una de ellas es elaborar una mayonesa casera batiendo una cabeza entera de ajos asados con un huevo, aceite suave y sal, hasta obtener una salsa cremosa.
Otra opción es preparar una crema de ajo triturando los ajos con un poco de caldo, ideal como base para una sopa. Incluso, de manera más sencilla, pueden servirse como acompañamiento para el pan, untándolos directamente.
Con esta técnica, el ajo se convierte en un ingrediente completamente diferente, perfecto para realzar todo tipo de platos sin resultar abrumador.
Fuente: Infobae