Tini Stoessel: el costo emocional de la gira FUTTTURA y el arte de soltar

En medio de un escenario familiar complejo y con la mirada puesta en la reanudación de su gira, Tini Stoessel vuelve a acaparar la atención. Lejos de los reflectores y del ritmo vertiginoso de la agenda, la cantante argentina se tomó un momento para compartir cómo vive la antesala del tour FUTTTURA en una conversación íntima con la influencer salvadoreña Pop con Cami, conocida en redes como La Cami. Con el estudio de ensayos de fondo, Tini habló sobre su carrera y su estado emocional, aunque evitó referirse explícitamente al conflicto con sus padres.

La agenda de la artista no da tregua: entre ensayos, preparativos técnicos y el desafío de mantener la energía al máximo para un concierto de larga duración, la exigencia es total. “Sucede en cada uno de los shows, que viaja la gente a verme. Es un esfuerzo tan gigante para poder ser parte y acompañarme. Es algo muy lindo que agradezco mucho. Tengo muchas ganas de estar por allá”, reconoció, consciente de la responsabilidad que implica saber que miles de personas cruzan fronteras solo para verla en vivo.

Pero más allá del agradecimiento, Tini se detuvo en el detrás de escena: la preparación física y, sobre todo, el desgaste mental. “Venía contando esto en las entrevistas… Yo no sé si volveré a hacer lo que es el concepto FUTTTURA, porque se recorren todos los años de mi vida. Fue un año entero de preparación desde todos los aspectos que tiene un show. Me acuerdo cuando estábamos ensayando todo lo que es baile, canto, coreografías… y cada vez que sonaba la intro de ‘Mi mundo’, yo me largaba a llorar”, confesó, dejando claro que el proceso no solo es físico, sino profundamente emocional.

El show, según la intérprete, es un viaje que la atraviesa por completo: “FUTTTURA tiene este condimento especial. No es solo mi último álbum, sino un recorrido bastante extenso que te lleva a emociones bastante extremas. De Violetta a ‘Un mechón de pelo’, que es introspectivo, que habla desde otro lado… Y también esas personas que tenían 10 años, hoy tienen 20 y pueden conectar con lo que significa”, explicó, subrayando la carga emocional de cada función.

Consultada sobre cómo se prepara para un espectáculo tan exigente, Tini no dudó en sincerarse. “Es un show 360. Los músicos en vivo, los bailarines que no paran un segundo… Hay veces que uno tiene ciertas o mínimas lesiones, o te puede pasar emocionalmente también. Son giras exigentes, con un día de descanso o dos como muchísimo, y ya de vuelta tenés que estar arriba del escenario. Es un show largo, no es solamente mi último álbum y un poquito de lo anterior, sino desde que tengo 14 hasta casi 30 años”, describió.

La clave, para ella, está en el acompañamiento y el trabajo personal. “Hago mucha terapia desde hace muchos años. Acompañada también de gente que quiero mucho. Tengo gente que trabaja conmigo desde que tengo 14 años, que sigue estando en el equipo. Mi coreógrafa me conoce desde que tengo 11. Ya somos todos familia y el hecho de estar todos unidos y acompañarnos desde ese lugar emocional no es poco”, relató. Así, la artista revela que detrás del brillo del escenario hay un fuerte sostén humano y profesional que la ayuda a sostener el ritmo.

La Cami profundizó en la experiencia de los fans y el valor de vivir el show “en carne propia”, a lo que Tini sumó un mensaje sobre la intimidad y la conexión real: “Hay muchos padres que quizás no conocen el álbum y hasta se terminan sintiendo identificados. Hoy en día entiendo lo que sucede con los teléfonos, pero más allá de eso, la gente está muy conectada en mis shows y eso es hermoso”, valoró, dejando entrever que los momentos más demandantes emocionalmente son, también, los más poderosos para el público.

En cada concierto, Tini experimenta una montaña rusa de sensaciones: la entrega física, el agotamiento, la emoción de reencontrarse con canciones que la acompañan desde la adolescencia y el desafío de sostener la voz y el cuerpo función tras función. “Hay veces que uno tiene lesiones o te puede pasar emocionalmente también”, repitió, dejando claro que el desgaste es real y que la recuperación requiere tanto descanso físico como desconexión.

Al hablar del mensaje que espera dejar en su público, la artista fue directa: “Que la vida es eso. Hay una canción que lo dice: ‘Cerrando y abriendo heridas, de eso se trata la vida’. Creo que todos estamos siempre pasando por algo, siempre en un proceso de soltar, de volver a animarte, de animarte a ir a ese lugar, si se le puede decir oscuro. Al final, terminé entendiendo que meterse en esos lugares hace que vos vuelvas a reencontrarte con una persona, que te animes a ser alguien diferente y dejes los miedos de lado”, reflexionó. Para Tini, cada concierto es una oportunidad de transformación tanto para ella como para quienes la escuchan.

Así, mientras se multiplica la expectativa por sus shows, Tini Stoessel muestra el otro lado de la fama: el esfuerzo silencioso, las lágrimas en los ensayos, la importancia de la contención y el desafío constante de darlo todo arriba del escenario. FUTTTURA no es solo un espectáculo, sino una prueba de resistencia y transformación, donde la artista se entrega por completo, dejando cuerpo y alma en cada función. Y, como ella misma dice, “la vida es eso: animarse a soltar, a transformarse y a seguir adelante, incluso cuando el camino es cuesta arriba”.

Fuente: Infobae

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