El cambio climático debilita el vínculo entre el Pacífico y el Índico

Un análisis divulgado en la revista científica Nature Communications determinó que el vínculo histórico entre el Pacífico tropical y el Océano Índico se ha debilitado desde mediados del siglo XX como consecuencia del calentamiento global. Esa pérdida de sincronía podría reducir la capacidad de anticipar lluvias, sequías y fenómenos extremos en África, Asia y Australia.

El trabajo se centró en la relación entre la circulación de Walker del Pacífico y el Modo de Cuenca del Océano Índico, un patrón térmico que refleja el comportamiento de la temperatura en buena parte del Índico tropical. Los autores encontraron que ese acoplamiento, que permaneció estable durante siglos, se deterioró de forma notoria en las últimas décadas.

El resumen del estudio indica que los modos del Indo-Pacífico se mantuvieron alineados en escalas interanuales y decenales, pero la conexión entre el patrón del Índico y la circulación atmosférica del Pacífico cambió bruscamente desde mediados del siglo XX. Según los investigadores, ese desacople moderno está asociado al forzamiento por gases de efecto invernadero.

Así funcionaba la conversación climática entre los dos océanos

La investigación analizó la circulación de Walker del Pacífico y el Modo de Cuenca del Océano Índico, cuyo vínculo se mantuvo estable durante siglos y cambió en las últimas décadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La circulación de Walker es uno de los motores de ese vínculo. Se trata de un circuito de masas de aire sobre el Pacífico tropical: el aire asciende en zonas de aguas cálidas, viaja en altura, desciende en otras regiones y produce vientos cercanos a la superficie.

Cuando ese circuito cambia, también puede alterarse la temperatura del Océano Índico. En eventos como El Niño, la circulación de Walker se debilita y la perturbación se transmite al Índico mediante un puente atmosférico. Durante mucho tiempo, el Índico respondía de manera predecible a esos impulsos del Pacífico.

Por qué el calentamiento global altera el mecanismo

El trabajo asoció el desacople moderno del Indo-Pacífico con el forzamiento de los gases de efecto invernadero y no con una variación natural del sistema climático. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El factor de fondo señalado por el estudio es el calentamiento persistente del Índico tropical. Esa zona se ha calentado alrededor de 0,1 °C por década desde 1950, en un escenario de aumento de los gases de efecto invernadero.

Ese incremento térmico modifica el equilibrio de fuerzas del sistema climático. La climatóloga Caroline Ummenhofer, de la Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI), en Estados Unidos, afirmó:

“El calentamiento global y las emisiones humanas están superando con creces la influencia natural del Pacífico sobre el Océano Índico”.

Así, el cambio climático no solo eleva la temperatura marina: también reorganiza la forma en que los océanos se comunican entre sí.

Los últimos cuatro siglos reconstruidos

Los datos citados por ScienceAlert indican que el Índico tropical se calentó cerca de 0,1 °C por década desde 1950, en un contexto de aumento de gases de efecto invernadero. (Infobae Centroamérica/Cortesía Cruz Roja Costarricense y Bomberos Costa Rica)

Los registros instrumentales del océano y la atmósfera cubren un período muy corto de la historia climática. Para obtener una visión más amplia, el equipo dirigido por Shawn Wang, actualmente en la Universidad de Colorado Boulder, combinó observaciones modernas, modelos climáticos y archivos naturales.

La reconstrucción incorporó el siguiente material natural, según el artículo:

  • 35 registros de coral
  • tres registros de anillos de árboles
  • una estalagmita

Con esa base, el equipo reconstruyó los principales modos climáticos del Indo-Pacífico entre 1631 y 1990.

El resultado muestra que, durante casi todo ese período, los sistemas climáticos del Pacífico y del Índico se movieron acoplados.

La ruptura del siglo XIX y las diferencias con la actual

El estudio detectó otro debilitamiento entre 1810 y 1850, pero lo vinculó a grandes erupciones volcánicas como la del Tambora y no al calentamiento global de origen humano. (Science)

Antes de la etapa moderna, el estudio encontró una excepción notable: entre 1810 y 1850 la relación entre las dos cuencas también se debilitó. Esa fase coincidió con diversas erupciones volcánicas tropicales de gran magnitud, entre ellas la del monte Tambora, en Indonesia, en 1815.

Las erupciones expulsan gases con azufre a las capas altas de la atmósfera. Allí se generan aerosoles que bloquean parte de la radiación solar y producen un enfriamiento temporal del planeta. Las simulaciones sugieren que estas perturbaciones alteraron temperaturas oceánicas y vientos, interrumpiendo de forma transitoria la conexión entre el Pacífico y el Índico.

La diferencia con el presente está en el origen: en el siglo XIX el detonante fue volcánico; en la era actual, el contexto es un calentamiento sostenido causado por la actividad humana.

Por qué los autores consideran excepcional el desacople moderno

Los autores advirtieron que la pérdida de estabilidad entre el Pacífico y el Océano Índico puede reducir la capacidad de anticipar lluvias, sequías y riesgo climático en África, Asia y Australia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para determinar si el cambio reciente podía deberse a la variabilidad natural, los investigadores compararon la relación actual con períodos equivalentes de 80 años dentro de reconstrucciones y simulaciones del último milenio.

El resultado fue contundente: la relación observada entre 1945 y 2025 quedó fuera del rango del 95% representado en las reconstrucciones paleoclimáticas y en los modelos, incluso al compararla con épocas de intensa actividad volcánica. Ese contraste indica que el desacople contemporáneo no se explica fácilmente por las oscilaciones naturales conocidas del clima tropical.

Efectos en lluvias, pronósticos y riesgo climático

La reconstrucción climática con corales, anillos de árboles y una estalagmita mostró que Pacífico e Índico estuvieron acoplados entre 1631 y 1990 durante la mayor parte del tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las relaciones estables entre cuencas oceánicas son una fuente de predictibilidad para la ciencia del clima. Cuando el comportamiento del Pacífico tropical permitía anticipar la respuesta del Océano Índico, esa señal ayudaba a estimar lluvias, sequías y condiciones climáticas con meses o años de adelanto.

El estudio advierte que la pérdida de esa estabilidad puede afectar los pronósticos en zonas densamente pobladas de África, Asia y Australia. En el resumen de Nature Communications, los autores destacan implicaciones para la gestión del riesgo climático; la cobertura especializada también señala posibles consecuencias en la administración de los recursos hídricos, un aspecto crítico para regiones con variaciones marcadas de precipitación.

Incertidumbres que la ciencia aún debe resolver

El trabajo no plantea una ruptura total entre los dos océanos. Los autores aclaran que no todas las conexiones entre el Pacífico y el Índico cambiaron de la misma manera. Otra relación, vinculada a la circulación de Walker en el Índico, no mostró una alteración equivalente en la era moderna.

Además, persisten dudas sobre la evolución futura de la circulación de Walker del Pacífico si el calentamiento global continúa. El estudio también reconoce límites en la capacidad de los modelos para reproducir todos los detalles del episodio volcánico del siglo XIX. Queda abierta una agenda de investigación sobre cómo se reorganizarán las teleconexiones tropicales en las próximas décadas.

El Pacífico vuelve a estar en el centro de los cambios globales

Los autores advirtieron que la pérdida de estabilidad entre el Pacífico y el Océano Índico puede reducir la capacidad de anticipar lluvias, sequías y riesgo climático en África, Asia y Australia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación se suma a otros hallazgos recientes sobre el Pacífico como escenario de transformaciones importantes del sistema Tierra. Una nota previa dio cuenta de un estudio publicado en Science Advances que documentó la fragmentación progresiva de la corteza oceánica en la zona de subducción de Cascadia, frente a las costas de Estados Unidos y Canadá.

Son fenómenos distintos: aquel trabajo abordó un proceso tectónico vinculado al riesgo sísmico de largo plazo, mientras que el nuevo estudio se enfoca en la atmósfera y en la dinámica entre océanos tropicales. La coincidencia de fondo es que el Pacífico vuelve a mostrar señales de cambio profundo, ya sea en su estructura geológica o en los mecanismos climáticos que influyen en otras regiones.

El análisis de Nature Communications plantea que el cambio climático puede modificar algo más que la temperatura media de los océanos: también puede transformar los vínculos que durante siglos conectaron distintos componentes del sistema climático y que sirvieron para interpretar el comportamiento futuro de lluvias, vientos y fenómenos extremos.

Fuente: Infobae

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