Un equipo de astrónomos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), en colaboración con centros internacionales, ha logrado confirmar la existencia de un sistema planetario singular. Ubicado a 337 años luz de la Tierra, este sistema alberga dos planetas de características radicalmente opuestas. El primero es un mundo de corto período orbital y temperaturas extremas, compatible con un escenario de mundo de lava. El segundo, con un tamaño intermedio entre la Tierra y Neptuno, se encuentra dentro de la denominada zona habitable optimista, una región alrededor de su estrella donde, bajo ciertas condiciones, podría existir agua líquida en la superficie. Los investigadores aclaran que esto no implica que el planeta sea habitable, pero sí lo convierte en un objetivo prioritario para estudiar la presencia de atmósfera y las condiciones que allí podrían darse.
El sistema, bautizado como TOI-1752, orbita alrededor de una estrella enana roja, un astro más pequeño y frío que el Sol. Fue detectado por el satélite TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite), una misión de la NASA dedicada a la búsqueda de planetas fuera del sistema solar mediante el método de tránsito. TESS ha identificado miles de candidatos, pero la confirmación de sistemas como este requiere un riguroso análisis multidisciplinario.
“El análisis conjunto de las observaciones obtenidas desde el espacio y mediante telescopios terrestres nos ha permitido descartar escenarios de origen no planetario, como el de binarias eclipsantes o enanas marrones. De este modo, hemos podido confirmar que ambos objetos son planetas y que, por tanto, TOI-1752 constituye un nuevo sistema planetario”, explicó Alberto Peláez Torres, investigador del IAA-CSIC, en un comunicado oficial.
Cooperación trinacional: España, Japón y Estados Unidos
La investigación, publicada en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS), contó con la participación clave del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Este instituto fue responsable de las observaciones realizadas con el instrumento MuSCAT2, instalado en el Telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide. Gracias a este equipo se lograron registrar los tránsitos planetarios en varias bandas de color, aportando datos fotométricos de gran valor. Por otro lado, el grupo de exoplanetas de la Universidad de Tokio utilizó el instrumento MuSCAT3 en el telescopio Faulkes North del Observatorio Haleakala en Hawái. Las observaciones multicolor desde este sitio proporcionaron la evidencia fotométrica terrestre más sólida para validar la existencia del planeta interior.
La misión TESS ha permitido identificar miles de candidatos planetarios más allá del sistema solar, pero la confirmación y caracterización de sistemas como TOI-1752 representa un avance relevante para comprender los procesos de formación y evolución de mundos fuera de nuestro entorno. Según los investigadores, este sistema podría convertirse en un objetivo prioritario para futuras investigaciones sobre atmósferas exoplanetarias, especialmente en lo que respecta a la búsqueda de signos de habitabilidad en los próximos años.
Fuente: Infobae