Por quinto día consecutivo, las fuerzas rusas castigaron sin pausa a Kiev y las localidades aledañas de la región capitalina este lunes, dejando estantes de supermercados sin productos tras repetidos ataques contra centros de almacenamiento. Mientras tanto, Ucrania intenta recuperarse de los bombardeos con drones propulsados a reacción que han marcado la ofensiva enemiga.
Rusia incrementó sus bombardeos aéreos en los últimos meses, más de cuatro años después de haber lanzado la invasión contra su vecino. Las alarmas antiaéreas, casi incesantes en la zona de Kiev durante los últimos días, alteraron de forma severa la vida cotidiana. Dos grandes ataques en julio dejaron casi 50 civiles muertos, y un bombardeo ocurrido el sábado se cobró la vida de al menos 38 personas.
Las escuelas ucranianas tenían previsto reanudar clases el martes, pero no estaba claro si los padres enviarían a sus hijos. Los centros educativos disponen de refugios antiaéreos, y las lecciones también pueden impartirse de manera virtual. Sin embargo, cerca de un millón de libros de texto fueron destruidos en ataques rusos contra editoriales, lo que podría retrasar las entregas para el inicio del ciclo lectivo, según informó este mes el Ministerio de Educación de Ucrania.
“En este momento, la táctica de Rusia es desgastar a Ucrania y a los ucranianos, ante todo, a nuestra gente”, declaró el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en redes sociales la noche del domingo.

Ucrania, por su parte, buscó que los civiles rusos también sintieran el peso de la guerra atacando a los principales minoristas en línea y a plantas petroleras. Esos golpes generaron desabastecimiento para los rusos comunes, aunque sus bombardeos no han resultado tan letales para la población civil.
Ucrania desarrolla tecnología para enfrentar los drones a reacción

Una densa columna de humo negro se extendió sobre Kiev la mañana del lunes. En Brovari y Boríspil, localidades de la región de Kiev, los ataques aéreos impactaron varios almacenes y dejaron cuatro heridos, informó Timur Tkachenko, jefe de la administración militar regional.
Zelenski reconoció en redes sociales que Ucrania enfrenta dificultades para contrarrestar los veloces drones propulsados a reacción que Rusia despliega cada vez más. Entre el jueves y el domingo, Rusia lanzó casi 1.500 drones contra Ucrania, de los cuales unos 800 eran a reacción, según el mandatario.
Los aviones de combate intentan actualmente detener las versiones a reacción, mientras Ucrania busca desarrollar tecnología más efectiva. “Cuatro empresas desarrollaron los drones interceptores correspondientes, y una de ellas tiene la tecnología más exitosa”, afirmó Zelenski, sin ofrecer más detalles.
Un funcionario de Kiev asegura que los ucranianos no pasarán hambre

Los repetidos ataques rusos contra centros de distribución de alimentos y polos comerciales alteraron la logística ucraniana, dejando algunos estantes de supermercados vacíos y avivando la preocupación pública ante una posible escasez.
Esos temores llevaron al asesor de Zelenski, Serhii Beskrestnov, a afirmar en redes sociales el lunes que Ucrania no pasará hambre. Instó a la población a no dejarse llevar por rumores, desinformación o pánico, y explicó que productores y minoristas están reestructurando sus cadenas de suministro. Agregó que los países europeos estarían dispuestos a cubrir cualquier faltante de alimentos, de ser necesario.
Al mismo tiempo, Rusia mantuvo sus ataques contra la red eléctrica de Ucrania, buscando dejar a la población civil sin calefacción ni agua corriente de cara al invierno que se aproxima. Las fuerzas rusas lanzaron lo que, según funcionarios, fue un masivo ataque nocturno con drones contra la región norteña de Chernígov, fronteriza con Rusia, donde resultó dañada una instalación energética, según Viacheslav Chaus, jefe de la administración militar regional, quien no ofreció detalles sobre el alcance de los daños.

El Ministerio de Defensa ruso había afirmado el domingo que se prepara para lanzar “ataques masivos” contra la infraestructura energética de Ucrania. Rusia derribó durante la noche 239 drones ucranianos sobre 14 regiones rusas, la Crimea ocupada y las aguas del mar Negro, informó el lunes el Ministerio de Defensa en Moscú.
Un ataque ucraniano con misiles la noche del domingo contra la ciudad fronteriza rusa de Bélgorod mató a tres personas, según el gobernador interino de la región, Alexánder Shuváiev. Además, un ataque ucraniano con drones dejó cuatro heridos en la ciudad rusa de Ekaterimburgo, informó el lunes el gobernador regional, Denís Pasler. Ekaterimburgo es la cuarta ciudad más grande de Rusia, ubicada a más de 2.000 kilómetros de la frontera con Ucrania, y funciona como un importante polo industrial.
Fuente: Infobae