La decisión de OpenAI de eliminar sus modelos de inteligencia artificial de Cursor, una plataforma de programación ahora controlada por SpaceX, marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre los gigantes tecnológicos Sam Altman y Elon Musk.
Este movimiento ocurre justo después de que SpaceX completara la adquisición de Cursor, lo que avivó aún más la rivalidad entre ambas compañías y sus respectivos líderes. El conflicto se centra en el uso y dominio de la tecnología de IA, con acusaciones mutuas sobre incumplimientos contractuales y desviaciones de la misión original de OpenAI.
OpenAI vs. SpaceX: el impacto de la compra de Cursor en el suministro de inteligencia artificial
OpenAI informó que dejará de proporcionar sus modelos a Cursor por la falta de garantías sobre el uso que SpaceX podría dar a su tecnología. En un comunicado en su blog, la empresa justificó la medida con estas palabras:
“Tomamos esta decisión porque no podemos confiar en que SpaceX utilice nuestra tecnología respetando nuestras condiciones de servicio, dada nuestra experiencia con las empresas de Musk, que han incumplido contratos”.

La adquisición de Cursor por parte de SpaceX reavivó viejas disputas, especialmente tras la demanda de 150.000 millones de dólares que Musk interpuso contra OpenAI. Durante el proceso judicial, el magnate acusó a Altman y a la dirección de OpenAI de traicionar el propósito original de la organización y de apropiarse de una entidad que inicialmente tenía un perfil sin ánimo de lucro. OpenAI respondió alegando que el propio Musk intentó tomar el control de la empresa en el pasado.
La decisión de OpenAI no solo implica la retirada de sus modelos de Cursor, sino que también evidencia el deterioro de la colaboración entre empresas que, en su momento, compartieron objetivos en el desarrollo de la inteligencia artificial.

Rivalidad entre Elon Musk y Sam Altman: demandas y acusaciones cruzadas
El enfrentamiento entre Elon Musk y Sam Altman no es nuevo. Durante años, ambos han mantenido posturas opuestas respecto a la dirección y el control de OpenAI. Musk, quien fue uno de los impulsores originales de la organización, se distanció progresivamente hasta llegar a la instancia judicial este año.
En el juicio, el abogado de Musk sostuvo que tanto su cliente como otros testigos consideraban que Altman mentía en cuestiones fundamentales para la causa. Por su parte, OpenAI defendió su proceder afirmando que el fundador de SpaceX intentó apropiarse de la empresa.
El resultado del litigio no favoreció a Musk, ya que el jurado federal determinó que la demanda fue presentada demasiado tarde, dejando sin efecto sus reclamos.

Tras el anuncio de OpenAI, Musk se manifestó en la red social X:
“Me da completamente igual”.
Además, calificó a Altman y a Greg Brockman, presidente de OpenAI, de “poco fiables”, reiterando su acusación de que “robaron una organización sin ánimo de lucro de código abierto”.
El también accionista de Tesla sostiene que la misión original de OpenAI fue abandonada para beneficiar a sus actuales directivos.
Reacciones de Cursor, SpaceX y Anthropic
En medio de la escalada entre OpenAI y SpaceX, Michael Truell, cofundador de Cursor y actual ejecutivo de SpaceX, se pronunció en X sobre la situación. Truell aseguró que la empresa está en conversaciones con el equipo de OpenAI para intentar resolver el conflicto y buscar una solución que permita continuar con el desarrollo de Cursor.

La decisión de OpenAI generó respuestas inmediatas en el sector de la inteligencia artificial. Anthropic, empresa que compite directamente con OpenAI y mantiene una colaboración con SpaceX, anunció que ampliará la capacidad de cálculo destinada a los modelos de Claude en Cursor.
Tom Brown, uno de los cofundadores de Anthropic, confirmó que la compañía dará soporte a Cursor para que sus operaciones no se vean afectadas por la retirada de OpenAI.
El anuncio de OpenAI y las respuestas de las partes involucradas muestran la complejidad del ecosistema de inteligencia artificial, donde el control de la tecnología y el cumplimiento de contratos son factores centrales.
Fuente: Infobae