La reconocida cantante y actriz Lolita Cortés abrió su corazón para hablar sobre su salud mental, detallando cómo ha aprendido a convivir con la depresión y el trastorno de ansiedad generalizado. La intérprete confesó que estas condiciones han representado enormes desafíos a lo largo de su vida, los cuales exigen una atención constante.
En su relato, Cortés dejó claro que actualmente consume medicamentos psiquiátricos como parte de su tratamiento, defendiendo la necesidad de contar con herramientas adecuadas para mantener una buena calidad de vida. “Tomo medicamentos para tener una calidad de vida”, afirmó categóricamente.
La artista recordó los instantes más duros que ha vivido. Según contó, en dos ocasiones sintió que no podía continuar, pero halló respaldo en sus seres queridos. “Afortunadamente, llegó mi hijo y llegó mi hermana”, relató, destacando la presencia de ambos en esos momentos críticos.
Lolita Cortés habla de la depresión y la ansiedad

Cortés inició su testimonio con una confesión directa: “Padezco de depresión, una depresión muy fuerte”. También explicó que vive con “el trastorno de ansiedad generalizado”, una condición que, según su experiencia, la llevó a desarrollar una fobia que identificó como claustrofobia.
La intérprete subrayó que estas vivencias no se manifiestan igual en todas las personas. “Para cada persona es completamente diferente”, señaló, al referirse a cómo los problemas de salud mental pueden presentarse de formas muy distintas.
En su caso particular, la ansiedad y la depresión forman parte de una realidad que requiere atención. Por ello, explicó que recurre a medicamentos como parte de su tratamiento. “Tomo medicamentos para tener una calidad de vida”, sostuvo, dejando claro que este recurso es esencial para su estabilidad.
Su familia fue clave durante momentos difíciles

Lolita también mencionó esas dos ocasiones en las que sintió que ya no podía más. Sin entrar en detalles específicos, resaltó que la llegada de su hijo y su hermana representó un punto de inflexión para ella.
“Ellos han sido como el: ‘Ey, ¿qué te está pasando?’”, contó. La artista describió ese acompañamiento con una expresión familiar y recordó las palabras que solía usar su madre: “Así, par de cachetadas… diría mi madre. Despierta, todo está bien”.
El relato de Cortés mostró lo vital que fue contar con personas cercanas durante esos momentos. Su familia, según sus propias palabras, estuvo ahí para hacerle notar que necesitaba detenerse, reaccionar y seguir adelante con el proceso que enfrentaba.
Su tratamiento tuvo que ser modificado

La intérprete también reveló que su tratamiento médico cambió luego de participar en un reality show. “Me cambiaron el medicamento después de la, del reality show en donde estuve”, explicó, señalando que el tratamiento anterior había dejado de ser efectivo.
“Ya ese medicamento no me estaba haciendo nada”, afirmó Cortés sobre la razón del ajuste. Su testimonio refleja que el tratamiento que sigue no ha sido estático y ha requerido modificaciones a lo largo del tiempo.
A pesar de las dificultades, Lolita cerró su relato con una nota de esperanza, asegurando que continúa avanzando. “Ahí voy, ahí voy, me siento contenta, ahí voy”, expresó. Además, reiteró un llamado que ya había hecho antes: “Por favor, pongan atención”, una exhortación a no ignorar las señales relacionadas con la salud mental.
Fuente: Infobae