Un estudio de la Universidad Eafit ha puesto al descubierto un giro histórico en la economía colombiana durante el año 2024. Por primera vez, el valor de las exportaciones de cocaína rebasó al del petróleo, consolidando un fenómeno que redefine los flujos comerciales del país.
Los investigadores calcularon el valor de los envíos ilícitos de cocaína en 16.500 millones de dólares, una cifra que supera los 15.000 millones de dólares generados por las exportaciones de crudo. Este cambio en la estructura económica nacional evidencia el afianzamiento de Colombia como el principal productor mundial de esta droga, responsable de aproximadamente el 70% del suministro global, según proyecciones referidas por la revista The Economist.
El análisis de la Universidad Eafit también ubica al carbón como el tercer rubro de exportación, con 7.100 millones de dólares. Le siguen el oro legal, con 4.100 millones, y el oro ilegal, con 3.600 millones. No obstante, el crecimiento vertiginoso de la economía vinculada a la cocaína destaca sobre el resto de los sectores, al representar el 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano.

Este porcentaje deja atrás a industrias tradicionales como el petróleo, el carbón, el oro y el café, y multiplica por cinco la magnitud de la economía del oro ilegal en el país.
El informe académico resalta que la mayor parte de la cadena de valor de la cocaína ocurre fuera de Colombia, lo que expone los flujos financieros del narcotráfico a mayores riesgos de decomiso en el extranjero. En contraste, el oro ilegal circula mayoritariamente dentro del territorio nacional, dificultando la intervención internacional en sus finanzas.
Los especialistas de Eafit advierten que, en la última década, la economía ilegal de la cocaína pasó de representar el 0,8% al 4% del PIB, impulsada sobre todo por un incremento en los volúmenes de producción, mientras que los precios internacionales se mantuvieron relativamente estables.
La cadena de precios de la cocaína, desde la hoja hasta los mercados internacionales, revela la rentabilidad de este negocio ilícito. De acuerdo con el análisis, el kilogramo de hoja de coca en Colombia cuesta alrededor de 468 dólares. Luego, en los laboratorios colombianos, el valor del kilo de cocaína procesada sube hasta 1.400 dólares.

Al venderse para exportación, el precio oscila entre 2.000 y 3.000 dólares. Cuando la carga llega a México, el valor se eleva a un rango de 14.000 a 18.000 dólares, mientras que en Estados Unidos alcanza aproximadamente 28.000 dólares al por mayor, y en Europa se sitúa entre 30.000 y 40.000 dólares el kilo.
Finalmente, el precio mayorista en el viejo continente puede superar los 78.000 dólares, según los datos recopilados por la universidad antioqueña.
El informe señala que las organizaciones criminales colombianas mantienen una participación activa en la cadena de distribución internacional, lo que les permite acceder a ganancias generadas fuera del país.
“El precio de la cocaína se multiplica a lo largo de la ruta”, explicaron desde la Eafit. De hecho, el precio ponderado por volumen para las organizaciones locales se acerca a los 5.920 dólares por kilo, superando el valor del primer desembarco en el extranjero.

El auge de la cocaína como principal rubro de exportación ilegal se produce mientras los ingresos petroleros retroceden debido a la caída de los precios internacionales y la disminución de la producción nacional desde 2014.
Paralelamente, la producción de cocaína en Colombia aumentó de menos de 300 toneladas en 2013 a cerca de 3.000 toneladas en 2024, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que preocupa a expertos y autoridades.
Este fenómeno no solo impacta la economía formal, sino que plantea desafíos en materia de seguridad, gobernabilidad y relaciones internacionales. Los especialistas advierten que la estructura financiera del narcotráfico dificulta la intervención estatal y fortalece redes criminales transnacionales.
“Este mercado ilegal se convirtió en la mayor economía criminal y no solo tiene amplias redes en Colombia, sino que estas van más allá de las fronteras”, afirmaron los académicos de Eafit.
El carácter opaco y cambiante de las cifras dificulta un diagnóstico exacto sobre el peso real del narcotráfico en la economía colombiana.
Fuente: Infobae