La Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) ha alzado la voz en redes sociales contra un grupo de turistas por su comportamiento incívico en Mallorca. Las impactantes imágenes compartidas en su cuenta de Twitter (ahora X) muestran a varias personas ofreciendo cerveza a unas cabras en la zona de Cala Figuera. Acto seguido, los implicados arrojan las latas vacías al suelo, dejando un rastro de basura en el entorno natural.
“¿En qué momento hemos dejado de ver a los animales como seres que sienten?”, cuestionaron indignados desde FAADA. “Los animales no están para nuestro entretenimiento. No podemos convertir su vulnerabilidad en un espectáculo ni utilizar la naturaleza como un lugar donde hacer lo que nos apetezca”, añadieron en su mensaje.
El material audiovisual proviene del medio digital Mallorca Viral, que lo publicó el 17 de junio en sus perfiles de TikTok e Instagram. Según explicaron, la grabación fue enviada por uno de sus seguidores, quien captó la escena con su teléfono móvil. Tras verificar los hechos, el medio confirmó que el grupo estaba conformado por cinco turistas nacionales, quienes interactuaban “de forma inadecuada” con la fauna local.
En las imágenes se observa cómo los jóvenes se acercaron a las cabras que pastaban cerca de la costa y decidieron ofrecerles su bebida alcohólica. Acercaron las latas al hocico de los animales para facilitar su ingesta. Una vez que terminaron, abandonaron los envases en el suelo, sin importarles el daño al ecosistema.
Nueva polémica animalista en la isla
Este caso de maltrato se suma a otro incidente reciente en Palma, también vinculado al bienestar animal. En aquella ocasión, una turista alemana y activista animalista se acercó a un cochero para pedirle que diera agua a sus caballos. La respuesta del hombre fue violenta: la insultó y agredió físicamente.
Según relató la propia activista en redes sociales, notó que uno de los caballos de la calesa presentaba signos preocupantes de delgadez y deshidratación. Al solicitarle al responsable que le diera de beber, el cochero reaccionó de forma hostil.
“Me llamó nazi, me dijo que me fuera a un McDonald’s y que me comiera una hamburguesa con carne”, explicó la joven tras el incidente. Además, señaló que el hombre hizo comentarios misóginos sobre su físico, diciendo que “ese culo necesita un McDonald’s”.
Pese a los improperios, la activista insistió en que los animales recibieran agua. El cochero entonces tomó una botella de agua y vertió el líquido en el rostro de la turista. A raíz de estos hechos, el Ayuntamiento de Palma abrió un expediente informativo para investigar la agresión, identificar al implicado y aplicar las sanciones correspondientes.
Fuente: Infobae