El presidente Daniel Noboa declaró como prioridad nacional la continuidad y el fortalecimiento de las acciones de prevención y preparación frente a los posibles efectos del fenómeno El Niño en Ecuador. La disposición consta en el Decreto Ejecutivo 485, suscrito este 31 de agosto en Guayaquil.
La medida se adopta en el marco de la alerta roja declarada en todo el territorio nacional, emitida el 29 de agosto de 2026. El decreto establece que las acciones deberán ajustarse a la evolución del fenómeno y a los escenarios de riesgo identificados por las autoridades.
Además de las labores de prevención y preparación, el decreto contempla la ejecución de acciones de respuesta y recuperación que sean necesarias frente a los posibles efectos de El Niño.
Para ello, Noboa dispone que nueve ministerios ejecuten acciones coordinadas dentro de sus respectivas competencias y siguiendo los lineamientos técnicos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) y las disposiciones de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE).
Las entidades involucradas son los ministerios de Gobierno, Infraestructura y Tecnología, Salud Pública, Ambiente y Energía, Trabajo y Desarrollo Humano, Desarrollo Económico y Productivo; Educación, Deporte y Cultura, Defensa Nacional, e Interior.
El decreto establece que estas instituciones deberán trabajar de manera articulada en las distintas fases relacionadas con el fenómeno: prevención, preparación, respuesta y recuperación.
El Decreto Ejecutivo 485 también dispone al Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo adoptar las medidas presupuestarias necesarias para garantizar la asignación oportuna de los recursos que requieran las entidades involucradas.
Los fondos deberán estar destinados a la ejecución de las acciones relacionadas con la prevención, preparación, respuesta y recuperación ante los posibles efectos de El Niño.
Noboa también insta a los gobiernos autónomos descentralizados provinciales, municipales, metropolitanos y parroquiales rurales a priorizar, dentro de sus competencias, la ejecución y fortalecimiento de sus planes de acción frente al fenómeno.
Estos gobiernos deberán aplicar los lineamientos emitidos por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y las disposiciones que establezcan los COE dentro de sus respectivos ámbitos.
El decreto también dispone fortalecer el monitoreo de las condiciones que permitan anticipar posibles impactos de El Niño.
Para ello, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño y los organismos técnico-científicos competentes deberán coordinarse con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para reforzar el seguimiento permanente de las condiciones oceánicas, atmosféricas, meteorológicas e hidrológicas.
El objetivo, según el decreto, es contar con información que permita adoptar decisiones anticipadas para reducir las pérdidas y daños asociados con la evolución del fenómeno.
La disposición final establece que las acciones de las entidades de la Función Ejecutiva deberán articularse con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, como ente rector del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión Integral del Riesgo de Desastres.
Estas medidas permanecerán vigentes mientras se mantenga la alerta roja por el fenómeno El Niño y deberán ajustarse a la evolución del evento y al ordenamiento jurídico vigente. (I)