El gigante automotriz japonés Toyota ha sorprendido con un prototipo llamado Walk Me, una silla robótica que promete revolucionar la movilidad de personas con dificultades para desplazarse. Su diseño se aleja de las ruedas tradicionales y apuesta por cuatro patas mecánicas articuladas, inspiradas en la forma en que animales como cabras y cangrejos se mueven sobre terrenos irregulares.
Este dispositivo no solo camina, sino que también es capaz de subir escaleras, plegarse automáticamente para transportarlo y adaptarse a obstáculos cotidianos como rampas, bordillos o desniveles tanto dentro del hogar como en exteriores. Integra inteligencia artificial para analizar el entorno y tomar decisiones en tiempo real.

Funcionamiento de la silla robot Walk Me
El sistema de desplazamiento es su característica más llamativa. Cada una de las cuatro patas robóticas se mueve de forma independiente y está recubierta con un material blando que protege los componentes internos y le da un aspecto amigable. Este diseño biomimético permite que la silla mantenga el equilibrio y la estabilidad en superficies lisas, grava, césped o rampas pronunciadas.
Cuando se enfrenta a escaleras, las patas delanteras calculan la altura de los escalones y tiran suavemente del cuerpo hacia arriba, mientras las traseras empujan con fuerza controlada. Todo el proceso está asistido por sensores de peso, radares de colisión, tecnología LiDAR y un sistema inteligente que analiza el entorno al instante. Así, la silla puede evitar colisiones, corregir su equilibrio automáticamente y adaptarse a cualquier inclinación detectada en la ruta.
Los algoritmos internos gestionan la distribución del peso y la trayectoria, deteniendo el avance si un objeto o persona cruza inesperadamente. Esto permite usarla con seguridad en espacios estrechos como pasillos, jardines o cocinas, minimizando el riesgo de accidentes.

Control y autonomía de Walk Me
El manejo está diseñado para brindar autonomía y comodidad. Se puede operar mediante controles manuales en los reposabrazos, con manillas y botones para dirigirla en distintas direcciones. Para quienes prefieren manos libres, la silla responde a comandos de voz como “ir a la cocina” o “más rápido”. El sistema interpreta las órdenes, traza la mejor ruta y ajusta la velocidad o el tipo de desplazamiento según la superficie y los obstáculos.
En uno de los reposabrazos hay una pantalla digital que muestra datos clave como el nivel de batería restante y la distancia recorrida, facilitando la planificación diaria. La batería, ubicada detrás del asiento, proporciona suficiente autonomía para toda una jornada y se recarga conectándola a la corriente durante la noche. Además, sensores internos supervisan la temperatura de los motores y emiten alertas si hay sobrecalentamiento, apagando el sistema para proteger al usuario.

Disponibilidad de la silla robot
Por ahora, Walk Me sigue siendo un prototipo en desarrollo por parte de Toyota. No hay información oficial sobre precio ni fecha estimada de lanzamiento al mercado. Sin embargo, su presentación en el Japan Mobility Show 2025 ha generado gran expectativa en el sector de la movilidad asistida y la robótica doméstica, demostrando que la tecnología puede ofrecer alternativas reales a los dispositivos convencionales.
Toyota continúa perfeccionando el sistema, con el objetivo de llevar la innovación más allá de las ruedas y enfrentar los desafíos cotidianos de la movilidad en casas, oficinas y espacios públicos.
Fuente: Infobae