Un equipo de científicos de la Universidad de Montana alertó que los niveles reducidos de oxígeno y la presión atmosférica más baja podrían complicar el traslado de los insectos hacia zonas más elevadas, una vía que muchos intentan usar para escapar del calentamiento global.
El análisis, difundido en la revista Functional Ecology, revisó lo que sucede cuando distintas especies buscan ascender a mayores alturas para conservar temperaturas adecuadas. Si bien ese movimiento parece una respuesta lógica ante el incremento del calor, el estudio advierte que las condiciones de altitud generan obstáculos propios para estos animales.
El trabajo, retomado por Phys.org, se centró en dos factores clave: la hipoxia, es decir la escasez de oxígeno, que disminuye el recurso vital para sus funciones; y la hipobaria, o menor presión del aire, que altera las propiedades físicas del entorno y vuelve más demandante el vuelo y otras actividades.
Las dificultades que aparecen en altura

De acuerdo con la investigación, los insectos voladores están entre los más perjudicados. En altitudes superiores, el aire se vuelve más tenue, por lo que necesitan generar mayor sustentación para mantenerse en el aire. Ese esfuerzo incrementa el gasto energético y coincide con una menor disponibilidad de oxígeno para los músculos que impulsan el movimiento.
El estudio también señaló problemas en especies con fases larvales activas, como las orugas que se alimentan permanentemente. En esas etapas, el crecimiento y la actividad aumentan las demandas energéticas y de aire, lo que dificulta su rendimiento en ambientes de mayor altitud.
Otro caso es el de las especies con larvas acuáticas, como las libélulas. En estos organismos, la cantidad de oxígeno disuelto en el agua ya representa un límite natural, y al ascender esa restricción se vuelve aún más severa.

A esto se agrega una pérdida de agua más intensa en zonas elevadas. Ese fenómeno constituye otra barrera para la supervivencia, pues puede afectar la capacidad de estos animales para mantenerse hidratados en un entorno más seco y exigente.
La idea de escapar cuesta arriba
El investigador principal, Art Woods, afirmó que el estudio “sugiere que los bajos niveles de oxígeno y la baja presión atmosférica en altitudes elevadas pueden afectar negativamente el desempeño de los insectos”.
Woods añadió que moverse cuesta arriba puede ser más difícil de lo previsto: “Pensamos en el desplazamiento cuesta arriba como una ‘válvula de escape’ para los animales, pero puede que no sea la solución que esperamos”.
El trabajo indicó que, en principio, podría parecer que los invertebrados no enfrentan grandes problemas para obtener aire vital. Esto se debe a que respiran mediante una red de aberturas externas y tubos internos distribuidos por el cuerpo, un sistema diferente al de los pulmones en los mamíferos.

Los datos de varios experimentos, según explicó Woods, “sugieren que la demanda de oxígeno por parte de las fases activas de los insectos, especialmente los juveniles en crecimiento y los adultos voladores, es lo suficientemente alta como para que sus sistemas respiratorios tengan dificultades para suministrar oxígeno con la suficiente rapidez incluso a altitudes ligeramente superiores”.
El impacto posible sobre los ecosistemas
La revisión destacó que los insectos desempeñan funciones esenciales en muchos ecosistemas, entre ellas la polinización —que permite la reproducción de numerosas plantas— y la descomposición —que ayuda a reciclar materia orgánica en el ambiente—.
Si estas especies no logran desplazarse hacia zonas más altas mientras las temperaturas cambian, podrían alterarse esos servicios ecológicos. El estudio mencionó en particular que esa limitación podría afectar la polinización y, a partir de eso, influir sobre la producción de cultivos y el funcionamiento de los ecosistemas.
Los autores subrayaron que aún se necesita investigación más precisa sobre especies que habitan en altura; ello permitiría comprender mejor qué restricciones fisiológicas condicionan sus desplazamientos y su capacidad de adaptación.
Fuente: Infobae