En 1993, Alina Fernández tomó la decisión de abandonar Cuba. Su seguridad personal se vio comprometida debido a su abierta inconformidad con el régimen de la isla.
Tras dejar su tierra natal, se estableció primero en España y posteriormente en Estados Unidos. Desde el exilio, ha dedicado su vida a denunciar las condiciones políticas y sociales que se viven en Cuba. Además, es autora de un libro autobiográfico donde relata su experiencia.
Su posición como hija del líder cubano Fidel Castro le ha otorgado una perspectiva única, aunque siempre ha mantenido una postura crítica frente al sistema imperante en la isla.










Fuente: Infobae