Han pasado más de doce años y Shailene Woodley finalmente ha roto el silencio sobre uno de los momentos más amargos de su trayectoria profesional: el haber grabado tres escenas para The Amazing Spider-Man 2 y descubrir, un año después, que no formaría parte del montaje final. La actriz compartió la experiencia durante una entrevista en el programa SAG-AFTRA Foundation Conversations, un espacio dedicado a charlas profundas sobre el mundo de la actuación.
“Esa fue una llamada telefónica divertida”, comentó Woodley con un tono irónico al recordar el instante en que recibió la noticia. La intérprete confesó que interpretar a Mary Jane Watson representaba su mayor anhelo.
“Spider-Man es mi superhéroe favorito. Mary Jane era mi personaje favorito de pequeña. Así que cuando conseguí el papel, pensé: ‘Esto es tan emocionante’”, afirmó la actriz durante la conversación.
El contexto de una entrega complicada

Bajo la dirección de Marc Webb, la cinta llegó a las salas en mayo de 2014 como la segunda parte de la saga protagonizada por Andrew Garfield, quien daba vida a Peter Parker, el joven fotógrafo que se transforma en el héroe arácnido.
La historia se centra en la amenaza que representa Oscorp, la corporación detrás de varios villanos del filme, mientras Parker lucha por mantener su vínculo con Gwen Stacy, papel interpretado por Emma Stone. La producción alcanzó una recaudación cercana a los 708 millones de dólares a nivel global, aunque no superó el desempeño de su antecesora y consiguió apenas un 50% de aprobación en Rotten Tomatoes.
En el universo de Spider-Man, Mary Jane Watson representa el amor definitivo de Peter Parker. En la trilogía previa, dirigida por Sam Raimi, el personaje fue encarnado por Kirsten Dunst al lado de Tobey Maguire. Woodley estaba destinada a ser la nueva versión de ese ícono dentro de la franquicia de Garfield, pero sus escenas jamás llegaron a la pantalla.
Las razones tras la decisión

De acuerdo con el relato de Woodley, los encargados de la producción le explicaron que incluir a Mary Jane en ese momento generaba confusión, ya que Gwen Stacy seguía con vida y ocupaba el centro de la historia romántica de Parker.
“Me dijeron: ‘Esperemos a que [Gwen Stacy] muera y luego presentaremos a Mary Jane’. Lo cual tenía sentido. Pero entonces no hicieron esa película”, recordó la actriz.
Efectivamente, el desempeño crítico y comercial por debajo de lo esperado de The Amazing Spider-Man 2 llevó a Sony Pictures a decidir un reinicio de la franquicia, dejando sin continuidad la historia de Garfield.
En 2014, el productor Matt Tolmach ya había ofrecido su versión de los hechos durante el estreno en Nueva York: “Nos metimos en más trama de la que podíamos contar. Teníamos un guion de 148 páginas. Estábamos en medio de eso y nos dimos cuenta de que esta historia [con Mary Jane] no iba a caber en esta película”.

Con el tiempo, Woodley tampoco descartó, con cierto sentido autocrítico, que existieran motivos adicionales detrás de la eliminación de sus escenas. “Pero bueno, quién sabe cuál es la verdad. Quizá fue terrible y ellos pensaron: ‘No podemos hacer esto’”, bromeó durante la entrevista.
Su participación en SAG-AFTRA Foundation Conversations, que duró cerca de 90 minutos, también abarcó otros proyectos de la actriz: su rol en la saga Divergente, sus actuaciones en Dumb Money, The Descendants, The Fault in Our Stars, la serie Big Little Lies de HBO y la segunda temporada de Paradise en Hulu.
Fuente: Infobae