El conflicto en Ucrania ha llevado a Rusia a intensificar sus esfuerzos de reclutamiento en América Latina mediante engaños y falsas promesas laborales. Según revelaciones recientes, el Kremlin estaría utilizando plataformas digitales y redes de contacto para captar ciudadanos de países como México, Colombia, Cuba y Perú, ofreciéndoles empleos inexistentes para luego enviarlos al frente de batalla.
Reclutamiento digital en México
En tierras aztecas, las autoridades identificaron ofertas fraudulentas a través de Facebook. Un reporte del diario La Crónica detalla que los anuncios prometían un pago de 3.000 dólares, más alojamiento, manutención y una bonificación de 28.000 dólares. Sin embargo, quienes aceptaban la propuesta eran conducidos a Moscú, donde les confiscaban los pasaportes, les entregaban uniformes militares y eran despachados al frente de guerra. Los supuestos trabajos en construcción y seguridad privada nunca existieron, y los beneficios salariales jamás se cumplieron.
Perú y Colombia: dos focos de captación
Desde 2024 se calcula que aproximadamente 1.200 ciudadanos peruanos se han sumado al ejército ruso. La mayoría recibió ofertas para laborar en cocina, seguridad y transporte, con un salario mensual de 2.500 dólares, alojamiento y bonos de entre 20.000 y 50.000 dólares. En el caso de Colombia, los esfuerzos rusos se enfocaron en excombatientes empobrecidos y desempleados, un blanco perfecto para promesas de una vida mejor. Las propuestas incluían un salario de 3.500 dólares, una bonificación de 35.000 dólares y la ciudadanía rusa. Ninguna de estas garantías se materializó, y el gobierno ruso ha negado repetidamente tener conocimiento de estas operaciones ilícitas.
Centroamérica y Bolivia: otros escenarios
En El Salvador se han documentado casos de personas que viajaron a Rusia seducidas por ofertas laborales, pero terminaron en el campo de batalla. Bolivia no fue la excepción: se reportan al menos 20 casos en Santa Cruz, donde reclutaron a albañiles, plomeros, cocineros y guardias de seguridad con bonificaciones de entre 16.000 y 20.000 dólares. Como describe el reporte original, les prometieron el oro y el moro, pero solo encontraron un infierno en tierra extranjera.
Cuba: el caso más masivo
Desde 2023, Rusia viene utilizando mercenarios cubanos, quienes conocen el armamento soviético, tienen entrenamiento militar y resultan económicos de contratar, sin costo político para Moscú. En 2025, la cifra de cubanos enviados a combatir para Rusia podría alcanzar los 20.000 soldados, lo que sugiere que la isla podría incluso superar el contingente de Corea del Norte. El paquete ofrecido a los jóvenes cubanos incluía dos mil dólares mensuales, la ciudadanía rusa y 15 días de vacaciones cada seis meses. Sin embargo, estas promesas solo se han cumplido a medias, generando deserciones y descontento. Como señala la investigación,
Los jóvenes cubanos que se alistaron en las filas rusas creyeron en las promesas de dinero y bienestar para sus familias en la isla, pero solo han encontrado muerte, engaño y deshonra.
En conclusión, Rusia no solo no está ganando la guerra en Ucrania, sino que ha perdido la batalla moral desde el día que invadió un país soberano y decidió sacar provecho de la pobreza ajena, reclutando soldados mediante mentiras y falsas promesas.
Fuente: Infobae