Aprovechando el auge mediático que ha experimentado tras sus recientes declaraciones sobre Belén Esteban, Juls Janeiro ha decidido mostrar una faceta completamente distinta a la que el público conoce. La joven, hija del torero Jesulín de Ubrique y de María José Campanario, ha vuelto a colocarse en el centro de la atención al hablar sin tapujos sobre su vida y sus intereses más personales.
En días pasados, la influencer se refirió a la polémica familiar que la vincula con la conocida colaboradora de televisión, asegurando que tanto su padre como su madre están al tanto de cada una de sus palabras y respetan su derecho a expresarse libremente. Sin embargo, esta vez no se trata de conflictos ni rencillas, sino de una habilidad que pocos conocían.
Cuando le preguntaron si aceptaría formar parte de un concurso de cocina, la respuesta de Juls Janeiro fue inmediata y cargada de entusiasmo. La joven no dudó en confesar:
«Ay, sí, me encantaría porque es que a mí me encanta cocinar. Te lo juro, me encanta, me encanta, me encanta»
. Estas palabras dejan claro que su vínculo con los fogones va mucho más allá de un simple pasatiempo.
Según sus propias declaraciones, no se trata de una afición superficial. Juls asegura que tiene un talento especial para la cocina y que, lejos de ser modesta, puede presumir de sus platos. Para respaldar sus afirmaciones, recurrió a una divertida historia personal:
«Pues nada, súper bien, aquí estamos. Ya me habéis visto entrar con una camiseta, pero escuchadme, que yo os dije el otro día que yo cocino muy bien»
.
La influencer llevó su demostración un paso más allá al mostrar una evidencia tangible de sus habilidades culinarias. Con una sonrisa, señaló un recipiente que portaba consigo y explicó:
«Y aquí tengo el tupper, que me lo han devuelto, que el otro día hice macarrones y le traje a esta gente»
. La anécdota, narrada entre risas, confirmó que sus allegados ya han sido testigos directos de su destreza en la cocina.
Al margen de la controversia que la rodea, Juls Janeiro demuestra que está dispuesta a explorar nuevos horizontes profesionales. Su padre, Jesulín de Ubrique, ya incursionó en la televisión con un programa de cocina, y ahora la joven no descarta seguir sus pasos. Queda por ver si en el futuro los canales de televisión le darán la oportunidad de demostrar ante las cámaras que su talento culinario es tan real como su personalidad extrovertida.
Fuente: Infobae