El Comité Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) decidió mantener el nivel de alerta y pronosticó que este evento climático podría prolongarse hasta el verano de 2027. De acuerdo con el Comunicado Oficial N.° 15-2026, existe una probabilidad igual o superior al 62% de que alcance una magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027.
Durante febrero y marzo del próximo año, la intensidad del fenómeno fluctuaría entre fuerte y extraordinaria. Para el otoño de 2027 se prevé una transición progresiva hacia condiciones neutras, aunque el comportamiento final dependerá de la evolución de las variables oceánicas y atmosféricas en el Pacífico Tropical.
Costa tendría temperaturas muy por encima de lo normal
Entre septiembre y noviembre, las temperaturas del aire en toda la costa se mantendrían muy por encima de sus valores habituales, con una alta posibilidad de que se registren nuevos récords. Este escenario exige atención especial ante los efectos que las condiciones cálidas podrían generar sobre la población, las actividades económicas y los ecosistemas.

En cuanto a las precipitaciones, la costa norte presentaría mayores probabilidades de acumulados superiores a lo normal. Además, desde noviembre podrían darse episodios de lluvias de débil a moderada intensidad. Por el contrario, la sierra suroriental enfrentaría un panorama con valores inferiores a lo habitual, mientras que el sector suroccidental registraría niveles entre normales e inferiores.
El Niño también se intensificaría en el Pacífico central
En la región Niño 3.4, correspondiente al Pacífico ecuatorial central, el ENFEN mantiene una probabilidad igual o superior al 58% de que las condiciones alcancen una magnitud muy fuerte entre septiembre de 2026 y enero de 2027. La máxima intensidad se concentraría entre noviembre y diciembre.
Para febrero, el fenómeno podría situarse entre fuerte y muy fuerte antes de iniciar una disminución gradual. Según los pronósticos, esta evolución llevaría hacia una condición neutra durante el otoño del siguiente año.
Respecto a las condiciones hidrológicas, se espera que los ríos de la vertiente del Pacífico se mantengan dentro de sus rangos normales. En las regiones hidrográficas de la Amazonía y el Titicaca, en cambio, predominarían valores normales a inferiores, con una tendencia que podría acentuarse desde noviembre.

Impacto previsto sobre la pesca peruana
El comportamiento del océano también afectaría a los recursos marinos. Durante las próximas semanas, el stock norte-centro de anchoveta permanecería replegado hacia la franja costera y presentaría cardúmenes profundizados. Asimismo, se prevé una mayor actividad reproductiva de esta especie.
Frente al litoral central continuarían presentes ejemplares asociados a aguas ecuatoriales y oceánicas, como sierra, samasa, perico, barrilete, melva, bonito y diversas especies de atún. Mientras tanto, peces propios del litoral norte como la cachema, el chiri y el pámpano continuarían desplazados hacia el sur de su distribución habitual.
Autoridades deberán reforzar medidas preventivas
El ENFEN recomendó a las autoridades considerar los escenarios de riesgo incluidos en los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales vigentes. El objetivo es fortalecer las acciones para reducir el impacto de posibles peligros y preparar una respuesta oportuna durante la temporada de lluvias, prevista entre septiembre de 2026 y abril de 2027.
La comisión exhortó a la ciudadanía a consultar únicamente información oficial del ENFEN y del Sinagerd. El monitoreo de las condiciones oceánicas, atmosféricas, hidrológicas y biológico-pesqueras continuará de manera permanente. El próximo comunicado oficial se emitirá el 14 de septiembre de 2026.
Fuente: Infobae