Durante décadas, entre músicos y seguidores, circuló la idea de que Juan Gabriel apenas conocía tres acordes. Esta creencia se alimentaba de la aparente simplicidad de canciones como No tengo dinero, que cualquier principiante puede interpretar con La mayor, Mi séptima y Si menor séptima.
Sin embargo, Eduardo Magallanes, el arreglista que trabajó con Alberto Aguilera Valadéz desde 1968, aclaró la verdad en el podcast Un día a la vez, de Noticias Telemundo.
Lo que Magallanes dijo sobre los tres acordes de Juan Gabriel
La pregunta fue directa: ¿Es cierto que Juan Gabriel solo dominaba tres acordes? Magallanes respondió sin titubear:
“No, no. Él era muy musical. A él se le ocurrían cosas verdaderamente geniales, cambios de tono y cosas que no las hace un tipo de primera, segunda y reversa”.
El testimonio de Magallanes no era improvisado. Durante décadas, tradujo las melodías que Juan Gabriel tarareaba de la cabeza al papel, convirtiendo frases como “tirurá, rubirurá” en arreglos para orquesta, mariachi y violines. Desde esa posición, conocía perfectamente el material que recibía.

Magallanes reflexionó: “Decían: ‘Si él hubiera estudiado hubiera sido otro Mozart’. Y otros decían: ‘Si estudia se le quita lo que es Juan Gabriel’. No sé”. Y luego fue contundente:
“Juan Gabriel era ya por sí mismo un genio, porque el genio comunica a la masa y él comunicó a la masa su obra”.
El arreglista explicó que Alberto Aguilera no requirió formación académica para crear un legado que aún se canta. “No necesitó estudiar música para hacerlo. Si lo hubiera hecho, yo no sé a dónde hubiera llegado”, expresó, dejando una pregunta sin respuesta.
Magallanes también aclaró que las composiciones las hacía en soledad. “Tenía sus libretitas de sus letras”, contó. La música, en cambio, la dictaba de memoria, con onomatopeyas que el arreglista transcribía y desarrollaba. “Las melodías son de él. No son ni mías ni de los arreglistas que concursamos con él”, subrayó.

La herida que Juan Gabriel nunca cerró del todo y que su arreglista encontró en cada canción
Había mucho dolor en Juan Gabriel y él lo transformó en canción. Así lo expresó Eduardo Magallanes cuando el periodista Julio Vaqueiro le preguntó por qué algunas letras del cantautor duelen tanto al escucharlas.
La respuesta de Magallanes apuntó a la infancia. Alberto Aguilera Valadéz tenía alrededor de dos años cuando su madre lo dejó en un orfanatorio y pasó meses sin visitarlo.
“Mientras los otros niños recibían a su mamá o a su papá, ella no. Así de repente se olvidó del muchacho y no lo visitaba. Ese era el resentimiento más grande que él tenía con la vida”.

Para Magallanes, ese abandono fue la materia prima de una obra que el público sigue cantando décadas después. Repitió: “Fue un niño muy lastimado. Fue un niño muy lastimado”, como si la frase necesitara decirse dos veces para ser comprendida.
Al ser consultado si Juan Gabriel logró superar esa herida, el músico fue preciso: “En mucho sí, pero en mucho no. Yo creo que todos traemos algo ahí que nos hace rin tin tin toda la vida”. La respuesta, como muchas de las canciones del cantautor, dejó la pregunta abierta.
Fuente: Infobae