Una devastadora incursión aérea rusa contra un almacén de municiones en la localidad de Myla, en Bucha, ha provocado la muerte de al menos 37 personas y ha dejado 40 heridos, según informaron las autoridades ucranianas. El ataque, ejecutado con un dron, desencadenó una explosión de tal magnitud que arrasó edificios residenciales y una residencia de ancianos y personas con discapacidad, de acuerdo con el presidente Volodimir Zelenski.
La localidad afectada, Myla, pertenece al municipio de Bucha en la región de Kiev. Las fuerzas rusas lanzaron una andanada de bombardeos contra depósitos de armas en la zona, que Moscú ha calificado como objetivos legítimos. La detonación generó un enorme incendio que aún no ha sido controlado, según precisó el jefe de la administración regional de Kiev, Timur Tkachenko. Este advirtió que la cifra de víctimas reportada «podría no ser definitiva» debido a los graves daños materiales.
Entre los fallecidos se encuentra Taras Didych, jefe de la comunidad de Dimitrovska, confirmó Zelenski. El mandatario ucraniano declaró un día de luto oficial para el próximo domingo y exigió que se investigue por qué se permitió almacenar municiones cerca de zonas residenciales.
«Existen normas en vigor que prohíben almacenar municiones cerca de casas u otras zonas residenciales. Quienes permitieron que esto sucediera deben rendir cuentas de sus decisiones», afirmó.
Hasta el momento, 381 personas han sido evacuadas, entre ellas 59 niños. De los heridos, siete requirieron hospitalización inmediata. El balance podría incrementarse a medida que los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó que sus fuerzas emplearon «drones de ataque y armas aéreas de alta precisión» para golpear centros de transporte y logística utilizados presuntamente para almacenar equipo militar. Según Moscú, los ataques alcanzaron localidades como Chaiki, Kalinovka y Milaya (Myla), donde se resguardaban desde componentes de misiles de crucero de largo alcance Flamingo hasta propulsores para vehículos aéreos no tripulados de largo alcance FP-1/FP-2.
Las autoridades ucranianas han denunciado que estos bombardeos forman parte de una escalada rusa contra infraestructura militar y civil, dejando un saldo trágico en la región de Kiev. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, mientras los equipos de emergencia intentan mitigar los efectos de la explosión. El ataque se produce en medio de la continua guerra entre Rusia y Ucrania, donde los ataques a depósitos de municiones han sido recurrentes.
Fuente: Infobae