El Gobierno venezolano se encuentra en una fase de análisis sobre la posibilidad de retirar al país de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo). De concretarse, sería la primera vez que uno de los cinco miembros fundadores abandona el cártel petrolero, sumándose a la salida de Emiratos Árabes Unidos, ocurrida en mayo pasado.
Según reveló Bloomberg citando fuentes al tanto de las deliberaciones, la propuesta ya fue conversada entre las autoridades de Caracas y representantes de Estados Unidos. Sin embargo, hasta el momento no se ha tomado una decisión definitiva.
Un posible alejamiento de la OPEP pondría en evidencia el profundo reajuste político que vive el país desde que Donald Trump desbancó a Nicolás Maduro en enero. Desde entonces, Washington tutela a la sucesora de Maduro, Delcy Rodríguez, y administra las ventas del crudo venezolano en los mercados internacionales.
Proyección limitada en los mercados globales
La marcha de Venezuela no tendría una gran repercusión mundial debido a su reducida producción petrolera. Según cifras oficiales, la extracción de crudo subió en julio hasta los 1,16 millones de barriles diarios, una cantidad que aún representa menos de la mitad de los niveles registrados hace una década y muy por debajo de los más de tres millones de barriles diarios que se producían a principios de siglo.
Fuente: Infobae