Las barreras que marcan la vida diaria pueden convertirse en el origen de proyectos que buscan transformar la realidad. Algo así ocurrió con Tomás Berthet, un joven de 25 años, estudiante de marketing, que nació con espina bífida y se moviliza en silla de ruedas. Sus vivencias y necesidades, presentes también en miles de personas, lo llevaron a crear Linkup, la primera aplicación de citas inclusiva del mundo.
Un proyecto que nace de la experiencia
“Uso silla de ruedas y, desde muy chico, aprendí a convivir con distintas barreras que muchas veces no tienen que ver solamente con la discapacidad, sino también con la forma en que la sociedad se relaciona con ella. La idea de Linkup nació justamente de una necesidad que veía muy de cerca: conocer personas, generar vínculos y encontrar espacios donde la discapacidad no fuera lo primero que definiera a alguien. Me pregunté por qué no existía una herramienta pensada desde el comienzo para facilitar esos encuentros de una manera más inclusiva”, relata el creador.
Que la plataforma sea inclusiva no la convierte en exclusiva. Si bien tiene funciones pensadas para que las citas sean más cómodas, cualquier persona, con o sin discapacidad, puede unirse a la comunidad.
“Al principio era solamente una idea, pero de a poco fui armando el proyecto, investigando, buscando gente que pudiera ayudarme y aprendiendo sobre tecnología y desarrollo de aplicaciones. Lo más importante para mí era que no fuera simplemente una app de citas ‘para personas con discapacidad’, sino una plataforma que ayudara a conectar personas con y sin discapacidad y que también permitiera descubrir experiencias y espacios inclusivos”, explica Tomás.
En esa misma línea, el emprendedor agrega: “Mi objetivo es que Linkup ayude a cambiar una mirada. Que la discapacidad no sea una barrera para conocer a alguien, hacer amigos, enamorarse o simplemente compartir una experiencia. Quiero demostrar que la tecnología también puede servir para construir vínculos y generar una sociedad más inclusiva”.
Los retos del camino
Uno de los primeros retos fue el ritmo de trabajo: muchas personas que colaboraban con el proyecto no tenían a Linkup como su ocupación principal, por lo que los avances se demoraban. Para superar ese obstáculo, Tomás recurrió a una plataforma con inteligencia artificial que le permitió diseñar y programar la aplicación.
Tampoco fue fácil llegar a las tiendas de aplicaciones, pues, en sus palabras, “son muy rigurosas” al revisar y aceptar nuevas propuestas.
El proceso también contempló encuestas a personas con diferentes discapacidades para conocer qué opciones necesitaban para superar sus dificultades habituales.

Accesibilidad desde el perfil
Al momento de crear un perfil, los usuarios pueden elegir opciones pensadas para facilitar la comunicación, como:
- Lector de pantalla
- Texto grande
- Alto contraste
y otras.
Dentro del apartado de preferencias y necesidades, existe una sección dedicada a la accesibilidad en los encuentros. Las alternativas incluyen:
- Transporte cerca
- Baño adaptado
- Animal servicio
- Lengua de señas
- Sin ruido
- Luz tenue
- Lugares con poca aglomeración
- Actividad sentada
entre otras.
“Después de mucho trabajo, pruebas y aprendizaje, Linkup llegó a las tiendas de aplicaciones. Y ahí entendí que la idea había dejado de ser solamente mía: empezó a convertirse en una comunidad. Es más, desde el lanzamiento del 7 de agosto se uníeron alrededor de 250 personas y ahora estoy planteando actualizaciones para la semana que viene”, destaca Tomás.

Una comunidad en crecimiento
En la retroalimentación con los usuarios, el joven cuenta que recibe elogios por lo “innovadora” que les resulta la app, “sobre todo por los pasos en la conformación del perfil”.
También ha notado que varias personas sin discapacidad usan Linkup, lo que refuerza su idea de que se trata de un espacio donde todos pueden encontrarse.

Quienes entren a Linkup en busca de un match podrían encontrarse con el propio Tomás, que así combina su faceta de creador con la de usuario.
Esa fue, en definitiva, la raíz del proyecto: la necesidad de disponer de un espacio de convivencia para personas con y sin discapacidad.
La aplicación está disponible en
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