La realeza europea está de luto tras el fallecimiento del rey Harald V de Noruega, quien murió este viernes 28 de agosto a los 89 años en el Hospital Universitario de Oslo, donde estaba ingresado desde el pasado 17 de agosto. Numerosas casas reales han expresado su pesar, entre ellas los reyes Felipe VI y Letizia de España, quienes hicieron llegar sus condolencias a la familia del monarca.
En un mensaje conjunto, los monarcas españoles recordaron la figura del soberano y su extensa trayectoria al frente de la Corona noruega, destacando especialmente su compromiso con el país y la cercanía que caracterizó buena parte de sus 35 años de reinado.
«Con nuestro respeto y admiración por su figura, así como con profunda tristeza, expresamos nuestro pésame por la pérdida de S. M. el Rey Harald V», comienza el mensaje. Los reyes definieron al fallecido como un referente de «responsabilidad, dignidad, sencillez y dedicación incansable al servicio de Noruega y de su pueblo, antes y durante sus 35 años de reinado».

Con estas palabras, los reyes pusieron en valor tanto la dimensión institucional de Harald como las cualidades personales que marcaron su relación con los ciudadanos noruegos. El monarca, que ascendió al trono en 1991 tras la muerte de su padre Olav V, se convirtió con el paso de los años en una de las figuras más populares de la monarquía europea.
El mensaje de Felipe VI y doña Letizia concluye con una muestra de afecto hacia los miembros de la familia real noruega: «Nuestro pésame, con fraternal afecto, a la Familia Real Noruega». Estas palabras cobran especial significado tras los últimos días de preocupación por el estado de salud de Harald y la presencia constante de sus familiares en el hospital.

Reacciones desde toda Europa
Uno de los primeros en pronunciarse fue Carlos III de Inglaterra, quien se refirió a Harald como su «querido primo» y elogió su dedicación. El monarca británico destacó que su homólogo noruego supo acompañar a su país en un período de grandes transformaciones, siempre con «calidez y humildad». En un comunicado firmado como Carlos R., señaló: «Toda mi familia se une al recuerdo de un querido pariente y amigo cuya bondad, compasión y profundo sentido del deber resonaron a través del mar y a lo largo de las décadas».
También se despidieron de Harald los soberanos de Suecia y Dinamarca, dos de las monarquías más estrechamente vinculadas a la noruega. Carlos XVI Gustavo definió al fallecido como un líder «extraordinario» y un gran amigo, recordando su faceta deportiva y su compromiso: «Lo dio todo por Noruega». Federico X de Dinamarca describió al monarca como «un hombre extraordinario» que supo combinar responsabilidad y deber con cercanía y compasión.

Desde Países Bajos, evocaron los viajes que compartieron con Harald por Oslo y otros lugares, calificándolos de «inolvidables». Felipe y Matilde de Bélgica pusieron el foco en las cualidades personales del fallecido y recordaron que varias generaciones de noruegos crecieron con él como figura familiar. «Durante décadas, fue una presencia familiar y reconfortante, un faro de estabilidad para su país», señalaron, destacando su dedicación, lealtad y dignidad.
Las muestras de pesar también llegaron de instituciones internacionales. Mark Rutte, secretario general de la OTAN; Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Emmanuel Macron, presidente francés, y Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, rindieron homenaje al monarca, al que definieron como un soberano que sirvió a su nación con ecuanimidad, autoridad y un profundo sentido de la responsabilidad institucional.
Fuente: Infobae