Los servicios de inteligencia del Reino Unido han reportado que los recientes ataques de Ucrania contra la infraestructura crítica en territorio ruso han tenido un impacto directo en la producción de los sectores energético y de misiles, en el contexto de la guerra que comenzó en febrero de 2022 tras la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
De acuerdo con el informe, las fuerzas ucranianas lograron alcanzar con drones los días 14 y 26 de junio la planta química de Novomoskovsk Azot, ubicada a unos 350 kilómetros de la frontera. Los ataques provocaron daños considerables en las instalaciones y en la central energética adyacente, lo que afectó la capacidad de producción del complejo industrial.
Los analistas británicos señalaron que Novomoskovsk Azot es una de las plantas químicas más grandes de Rusia, donde se fabrican ácido nítrico y fertilizantes. Además, precisaron que esta instalación ha sido vinculada con el suministro de compuestos químicos que apoyan la fabricación de explosivos militares rusos.
En un comunicado difundido por el Ministerio de Defensa del Reino Unido a través de redes sociales, se enfatizó que estos ataques forman parte de la campaña de golpes profundos que Ucrania está ejecutando contra infraestructuras críticas rusas, incluyendo instalaciones industriales de defensa.
Según los servicios de inteligencia británicos, “es probable que los ataques hayan interrumpido la producción en sectores como la microelectrónica, la energía y la fabricación de misiles, entre otros”. Asimismo, indicaron que Kiev habría realizado más ataques y de mayor alcance contra estos objetivos durante el último semestre que en cualquier otro período de la guerra.
Fuente: Infobae