ONU: más de 1,400 muertos por violencia de pandillas en Haití

Un informe de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH), divulgado este miércoles, reveló que al menos 1.408 personas perdieron la vida entre abril y junio de 2026 debido a la violencia de pandillas en el país caribeño. Además, se registraron 656 heridos durante el segundo trimestre del año, en medio de una intensificación de los operativos gubernamentales contra los grupos armados en Puerto Príncipe, la capital.

El reporte de la ONU señala que, aunque la cifra de víctimas mortales disminuyó aproximadamente un 14% en comparación con el trimestre anterior, esta reducción “oculta realidades muy diferentes según las regiones”. Según el análisis, más de la mitad de los asesinados y heridos son atribuidos a acciones de las pandillas, mientras que alrededor del 40% se vinculan a operaciones de las fuerzas de seguridad haitianas y un 5% a grupos de autodefensa y actos de “justicia popular”.

El representante de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, afirmó:

“Estas cifras demuestran que la población sigue pagando un precio inaceptable por la violencia”.

Naciones Unidas alertó que la violencia se está “extendiendo geográficamente” en el país, mientras la ofensiva estatal contra las pandillas persiste en la capital.

Esta semana, bandas criminales atacaron la localidad de Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe, dejando 47 víctimas fatales. Entre ellas, 22 personas fueron ejecutadas dentro de una iglesia donde buscaban refugio.

Residentes protestan contra la inseguridad tras una incursión nocturna de una banda armada en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Fildor Pq Egeder)

La BINUH advirtió que, si bien los operativos de seguridad lograron reducir la actividad de las pandillas en áreas como Delmas y Tabarre, dentro de la zona metropolitana de Puerto Príncipe, esta presión estatal provocó un desplazamiento de la violencia hacia otras regiones, sin eliminarla por completo. El informe destaca que la llanura de Cul-de-Sac y la comuna de Ciudad Soleil, ambas en la capital, fueron escenario de enfrentamientos “de extrema violencia” entre pandillas rivales por el control de territorios y recursos ilícitos.

Según la oficina de la ONU en Haití, estos enfrentamientos causaron 463 muertes, cientos de heridos y víctimas de violencia sexual, además del desplazamiento de más de 18.000 residentes que tuvieron que abandonar sus hogares. El documento atribuye parte de la intensidad de estos episodios a las operaciones de seguridad en otras zonas, que empujaron a miembros de pandillas hacia la Llanura del Cul-de-Sac, considerada estratégica por su ubicación entre los principales ejes de acceso al puerto de contenedores de la capital y la terminal petrolera de Varreux, que conecta con el norte del país.

El informe de Naciones Unidas también subraya que, fuera de Puerto Príncipe, las pandillas continúan expandiendo su influencia. El caso de Artibonite, una importante región agrícola del noroeste, ilustra este fenómeno: grupos armados atacaron comunidades, asesinando a habitantes en sus casas y a agricultores en sus campos. Un patrón similar se observa en el sur, donde incursiones de la pandilla Village de Dieu en los alrededores de Séguin —una zona hasta ahora poco afectada— podrían responder, según BINUH, al interés de estos grupos en controlar carreteras estratégicas, como las que llevan al puerto de Marigot, en busca de nuevas fuentes de ingresos.

En el marco de la intensificación de las operaciones oficiales contra las pandillas, la población civil también queda atrapada en los operativos destinados a desalojar a estos grupos. El documento de la agencia de la ONU detalla que, durante el último trimestre, más de 800 personas murieron o resultaron heridas en intervenciones de las fuerzas de seguridad, acciones que incluyeron el uso de drones explosivos por parte de una fuerza especial integrada por policías haitianos y miembros de una empresa militar privada extranjera.

Uniformados de la Policía Nacional de Haití (Europa Press/Archivo)

Según el informe, al menos 95 de las víctimas no tenían ningún vínculo con las pandillas. Además, la ONU indicó que no cuenta con información que confirme la apertura de investigaciones oficiales sobre los muertos y heridos provocados por estas operaciones, incluidas aquellas donde participó la empresa militar privada.

El análisis de la BINUH advierte que el desafío en Haití ya no se limita a la recuperación de barrios de Puerto Príncipe, pues las pandillas han demostrado capacidad de adaptación, expandiéndose hacia nuevos territorios y fuentes de ingresos, mientras que las tácticas empleadas por el Estado expusieron a los civiles a nuevos riesgos.

La referencia a la “empresa militar privada” alude, según diversas fuentes, a Vectus Global, compañía fundada por Erik Prince, creador de la controvertida Blackwater, que firmó en 2025 un acuerdo de colaboración con las autoridades haitianas. En marzo de 2026, la organización Human Rights Watch (HRW) denunció muertes provocadas por drones en operaciones del gobierno haitiano, identificando a Vectus Global como la empresa privada involucrada, dato confirmado por el embajador de Estados Unidos en Haití, Henry Wooster, quien señaló que la compañía posee licencia para la exportación de servicios de defensa en el país.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK