La intérprete mexicana Nailea Norvind vivió una escena de gran incomodidad cuando se topó con un conejillo de Indias o cuy entero durante una prueba en Top Chef VIP. Al descubrir que debía cocinarlo, la actriz no pudo contener las lágrimas y expresó su rechazo de manera evidente.
Al ver el animal, Norvind no ocultó su impresión y señaló que era demasiado pequeño para ser preparado. “Ay, no. Es lo peor que me puede haber pasado”, afirmó en un primer momento. Luego, tras observarlo con más atención, agregó: “Está completito, no. No, eso es un bebé, no”. La cámara capturó cada instante de su disgusto frente al ingrediente asignado.
“Mi gatita es así”
Mientras los jueces evaluaban la situación, uno propuso cambiarle el ingrediente: “Cámbiaselo a Guti”. Sin embargo, otro juez descartó la posibilidad y le indicó tajantemente: “No, no, no. Lo tienes que hacer, no hay de otra”. La actriz continuó visiblemente afectada y comparó al cuy con su mascota: “Mi gatita es así”, comentó mientras señalaba al animal. La conductora del programa intervino para recordarle qué le había tocado: “¿Qué te tocó? Conejillo de Indias”. Norvind respondió: “Es un conejito”, antes de retomar el reto a regañadientes.

Opiniones divididas en redes
El momento provocó un intenso debate entre los televidentes de Top Chef VIP. Un sector de la audiencia cuestionó la decisión de la producción de mostrar al animal entero y criticó la puesta en escena por considerarla innecesariamente impactante. Por otro lado, hubo quienes calificaron la reacción de Norvind como exagerada, recordando que el cuy es un alimento tradicional en varias regiones de Sudamérica. Su consumo forma parte de las tradiciones culinarias andinas, especialmente en países como Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia.

¿Cómo se prepara el cuy chactado?
La técnica del cuy chactado se diferencia de otras preparaciones andinas por un proceso específico: el animal se aplana antes de freírse. Para ello, se realiza una incisión a lo largo del vientre de cada cuy entero, limpio y eviscerado, y se presiona con una piedra o sartén pesada hasta obtener una superficie plana y uniforme. Antes de ese paso, los cuyes se frotan por dentro y por fuera con una mezcla de ajo machacado, sal, comino, pimienta negra, ají panca molido y orégano fresco, y se dejan marinar durante 30 minutos para que los sabores penetren en la carne.
Una vez marinados y aplanados, los cuyes se cubren por completo con harina de maíz —o de trigo— y se colocan en una paila con suficiente aceite vegetal o manteca de cerdo bien caliente. La clave del resultado está en mantener una presión constante sobre el animal durante toda la fritura: se usa una piedra limpia o una sartén plana para sostenerlo contra el aceite. La cocción se realiza a fuego medio-alto durante al menos 20 minutos por cada lado, tiempo necesario para que la piel adquiera un dorado uniforme y una textura crujiente sin que el interior quede crudo.

El proceso completo, desde la preparación hasta el emplatado, toma 1 hora y 30 minutos. Cada porción de medio cuy aporta aproximadamente 25 gramos de proteína, 18 gramos de grasa y 320 kilocalorías. El plato se sirve de inmediato, entero, acompañado de papas cocidas y maíz, y puede conservarse en refrigeración hasta dos días en recipiente hermético; para recuperar el crocante al recalentar, se recomienda el uso de horno o freidora de aire.
Fuente: Infobae