El actor español Javier Bardem ha construido una trayectoria cinematográfica de primer nivel, interpretando papeles que van desde el poeta Reinaldo Arenas en Antes que anochezca hasta el temible Anton Chigurh en No es país para viejos, pasando por el inolvidable Ramón Sampedro en la aclamada Mar adentro. Su versatilidad le ha valido múltiples nominaciones al Óscar y una estatuilla dorada.
Sin embargo, el propio intérprete ha señalado que el reto más grande de su carrera fue encarnar a Uxbal en Biutiful, cinta del mexicano Alejandro González Iñárritu. En el filme, da vida a un padre que lucha contra una enfermedad terminal mientras intenta proteger a sus hijos en las calles de Barcelona, lejos de las postales turísticas.
“De lejos, es el papel más difícil de mi vida, no sé si voy a poder hacer algo así”,
confesó en una entrevista con el diario nicaragüense La Prensa. Y agregó:
“No es posible vivir psicológicamente así durante cinco meses”.
Biutiful sumerge al espectador en una Barcelona sombría, donde Uxbal debe lidiar con una enfermedad terminal mientras se esfuerza por dar un futuro a sus hijos pequeños. La película aborda la inmigración, la explotación laboral y la búsqueda de redención en medio del dolor. Este cóctel emocional pasó factura a Bardem, quien admitió lo difícil que fue desconectarse del personaje.
“Meses después, mi organismo todavía le pertenecía más al personaje que a mí”,
reveló.
Un personaje diseñado para Bardem
Gracias a Biutiful, Bardem logró su tercera nominación al Óscar, tres años después de ganar la estatuilla por No es país para viejos. Durante la promoción, Iñárritu confesó que siempre visualizó a Bardem en el papel:
“Desde el primer momento en que empecé a escribir Biutiful, pensé en Javier Bardem para encarnar a Uxbal”.
El actor, por su parte, calificó al director mexicano como
“uno de los más grandes directores con los que he trabajado”.
Mientras que la actuación de Bardem fue elogiada de forma unánime, la película dividió a la crítica. Se destacaron la dirección de arte, la fotografía de Rodrigo Prieto y el estilo visual, pero también se le reprochó un exceso de tragedias que agotaban al espectador. En taquilla, Biutiful recaudó apenas 24 millones de dólares, por debajo de su presupuesto de 35 millones.

En 2026, Bardem e Iñárritu volverán a estar en cartelera, pero con proyectos separados. El actor español estrenó el 26 de agosto El ser querido, su primera colaboración con Rodrigo Sorogoyen. Por su parte, el director mexicano llegará en octubre con Digger, una comedia protagonizada por Tom Cruise sobre el hombre más poderoso del mundo que intenta salvar a la humanidad.
Fuente: Infobae