En el norte de Japón, una multitud de voluntarios ha estado trabajando durante varios días para mover, únicamente con cuerdas, una torre de aproximadamente 400 toneladas perteneciente al emblemático castillo de Hirosaki, ubicado en la prefectura de Aomori. El objetivo es devolverla a su sitio original, luego de una década de trabajos de restauración.
Según informó la municipalidad de Hirosaki este miércoles a través de sus redes sociales, «gracias a la participación de tantas personas, la torre principal, que pesa aproximadamente 400 toneladas, se ha desplazado 364 centímetros durante un periodo de cinco días entre el sábado 22 de agosto y el miércoles 26 de agosto».
La estructura había sido trasladada en 2015 para realizar obras de restauración en los muros de piedra que la sostenían, debido a un peligro latente de derrumbe. Durante este año, la torre recorrerá un total de 78 metros hasta volver a su emplazamiento original.
Las autoridades planean que 4.000 voluntarios participen en el desplazamiento de los primeros cinco metros mediante fuerza humana, utilizando una técnica tradicional japonesa conocida como hikiya. Este método consiste en tirar de gruesas cuerdas y arrastrar la estructura sobre rieles. Una vez superada esa fase, las máquinas completarán el resto del trayecto.
El castillo de Hirosaki, construido en el siglo XVII, es reconocido por su arquitectura feudal y por ser el escenario principal de la floración de los cerezos en la región septentrional de Honshu. De los cientos de castillos que alguna vez existieron en Japón, apenas 12 conservan su torre principal original.
Fuente: Infobae