La familia de Pablo Lyle ha recorrido un camino complicado desde que el actor recibió una condena por homicidio involuntario en Estados Unidos, luego de un incidente de tránsito ocurrido en 2019.
A medida que se aproxima la fecha de su posible liberación tras cumplir una sentencia de cinco años, Ana Araujo, exesposa del intérprete, compartió detalles sobre cómo sus hijos, Aranza y Mauro, han enfrentado estos años de separación y han logrado mantener el lazo con su padre a pesar del encierro.

La familia también se ha tenido que preparar para la posibilidad de un proceso migratorio que podría activarse antes de la salida formal del penal.
La infancia marcada por la ausencia de Pablo Lyle
Aranza y Mauro tenían ocho y cuatro años respectivamente cuando su padre fue arrestado. Con el paso del tiempo, esos años de distancia se volvieron parte de su rutina diaria, forjando una madurez temprana.
En diálogo con el programa Hoy, Ana Araujo confesó:
“Crecieron con eso. Imagínate que mis hijos ya tienen, ¿qué?, casi ocho años con esta situación de vida, por así decirlo. Se les hace ya algo normal, común”.

La dinámica familiar se fue reorganizando. Los menores continuaron con su educación y actividades deportivas, mientras que el entorno procuró brindarles estabilidad emocional.
Sobre cómo manejan el tema frente a los demás, Araujo señaló:
“La verdad es que mis hijos están muy bien. Hasta les llama la atención cuando la gente a veces les quiere tener cierta lástima, como que ellos se incomodan. Así de que, pues: ‘¿Qué pasa? Mi papá está ahí y ya’”.
El vínculo a través de pantallas: Aranza y Mauro se comunican con su padre
La separación física no ha roto el lazo entre los hijos de Lyle y su progenitor.
Según Araujo, la comunicación se sostiene mediante tablets, correos electrónicos, fotografías y videollamadas, herramientas que les permiten compartir momentos importantes pese a las limitaciones carcelarias.
“Tienen comunicación con él. Así son las cosas… uno se acostumbra a todo menos a no comer”.

El crecimiento de los menores también se nota en cómo gestionan estos encuentros. Por ejemplo, Mauro, el más pequeño, ha llegado a ir solo a visitar a su padre en la cárcel.
Liberación inminente y desafíos pendientes para Pablo Lyle
La salida de prisión del actor no implicará necesariamente el final de sus problemas legales, pues existe el riesgo de que sea deportado a México.
- El 29 de diciembre de 2026 es la fecha estimada para su liberación.
- La demanda civil fue desestimada, eliminando un frente judicial adicional.
- La familia recientemente vivió el fallecimiento de Jorge Lyle, padre del actor.
- El proceso migratorio podría comenzar antes de la liberación formal.
De esta forma, la salida de Pablo Lyle de prisión marcará el inicio de una nueva etapa para sus hijos, quienes tras años de adaptación y desarrollo personal podrán reencontrarse cara a cara con su padre.
Fuente: Infobae