Dieciséis meses después de que Emma Coronel Aispuro desatara una ola de especulaciones en redes sociales por un tatuaje de pizza que muchos vincularon con Los Chapitos —los hijos de su esposo Joaquín “El Chapo” Guzmán—, la modelo e influencer decidió abordar el tema abiertamente. Fue durante su primera transmisión en la plataforma Kick, donde compartió pantalla con los creadores de contenido Víctor Ordóñez, conocido como “Lonche de huevito”, y Guillermo Peña, alias “Willito”.
El polémico tatuaje
En marzo de 2025, Emma Coronel publicó en su cuenta de TikTok un video de poco más de un minuto donde mostraba su rutina diaria mientras promocionaba un suplemento alimenticio. Sin embargo, lo que realmente captó la atención de los usuarios fue el tatuaje de una rebanada de pizza en su mano izquierda. El diseño quedó visible en varias tomas: al llevarse las manos a la cabeza, al ajustar suéter y al arremangarse ligeramente, lo que llevó a muchos a pensar que no era casual.

El video acumuló más de 417.000 visualizaciones, 11.000 me gusta y cerca de 200 comentarios que hacían apología a la facción del Cártel de Sinaloa identificada con esa imagen. “La pizza”, “Arriba el 701”, “Amé tu tatuaje, también yo soy team pizza”, escribieron los usuarios, usando el emoji de pizza como símbolo de identificación.
La pizza es uno de los emblemas de La Chapiza, el grupo de sicarios que responde a Iván Archivaldo, Jesús Alfredo, Ovidio y Joaquín Guzmán López. La similitud fonética entre “Chapiza” y “pizza” generó un juego de palabras que adoptaron como seña, presente en narcomensajes, ropa, accesorios y redes sociales. La canción Ch y la Pizza, interpretada por Fuerza Regida y Natanael Cano, alude directamente a esa simbología. En el bando opuesto, La Mayiza —leal a Ismael “El Mayo” Zambada— usa el sombrero como símbolo, en referencia al apodo de su líder, “El Señor del Sombrero”.
El tatuaje apareció en un contexto especialmente tenso: el estado de Sinaloa llevaba seis meses sumido en la violencia por la guerra entre ambas facciones, desatada formalmente el 9 de septiembre de 2024 tras la caída de El Mayo.
Lo que significa, según Emma Coronel
Durante el live del 24 de agosto de 2026, fue Víctor Ordóñez quien preguntó a Emma sobre sus tatuajes. Ella los describió uno por uno: una mariposa en la espalda, una coronita con una R de reina en un dedo, las iniciales de su nombre y el de sus hijas en la muñeca, y finalmente la rebanada de pizza en la otra muñeca. Su explicación fue directa:
“Y la pizza, porque cuando me da hambre le muerdo aquí”, dijo mientras simulaba que se mordía la mano.
Entonces Lonche de Huevito se rió y preguntó: “¿Te gusta la pizza?” a lo que ella respondió:
“Sí, es mi comida favorita”.
No hubo mención a Los Chapitos. Sin embargo, la simbología de la pizza dentro del Cártel de Sinaloa está documentada y es ampliamente reconocida en la región.
Una relación con Los Chapitos que nunca ha sido sencilla

El vínculo entre Emma Coronel y los hijos de El Chapo ha sido tenso desde hace años. Según la periodista Anabel Hernández, autora del libro Emma y las otras señoras del narco, Coronel nunca fue aceptada plenamente por los hijos mayores de Guzmán Loera. Hernández sostuvo en una entrevista con Javier Ceriani en diciembre de 2024 que Coronel se entregó a las autoridades estadounidenses en 2021 porque temía por su vida:
“Tenía una disputa con los hijos de El Chapo Guzmán por propiedades del cártel que ella quería quedarse y al final no se quedó. Lo hace como una vía de salida de ese mundo”.
La hija mayor del capo, Gisselle Guzmán, habría calificado a Coronel como “concubina” en una publicación de 2017, desacreditando su legitimidad como esposa. Además, la participación de Coronel en el programa Cartel Crew de VH1 generó fricciones: Los Chapitos interpretaron esa decisión como una amenaza al convertirla en blanco para autoridades, prensa y rivales.
Recientemente, el periodista José Luis Montenegro reveló en su podcast Narcomundo que Iván Archivaldo Guzmán presionó a Coronel para que entregara el Rancho Ayuné, una propiedad en la carretera a Los Naranjos, en Culiacán, que El Chapo habría dejado a sus hijas gemelas.
Fuente: Infobae