La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, encabezada por Volker Turk, denunció este miércoles la ejecución de 11 personas en el este de Libia, sin que mediara un juicio justo. Este hecho representa un grave retroceso en materia de derechos humanos, pues no se registraban ejecuciones de este tipo en la región desde hace 15 años.
En un comunicado difundido en redes sociales, la oficina de Turk señaló:
Estamos consternados por la ejecución masiva de 11 hombres en el este de Libia la semana pasada, sin un juicio justo ante un tribunal militar.
El organismo internacional agregó que estas ejecuciones judiciales «suponen un grave retroceso» y advirtió: «No debe haber más. La pena de muerte es incompatible con el derecho a la vida y también aumenta el riesgo de ejecutar a personas inocentes.»
Desde el lado de las autoridades reconocidas internacionalmente, con sede en Trípoli, la oficina del Ministerio de Estado para Desplazados y Derechos Humanos calificó la situación como «una evolución sumamente peligrosa» que pone en riesgo el derecho a la vida y el Estado de Derecho. En su declaración, subrayó que la gravedad de los delitos no justifica la ausencia de un juicio justo, el derecho a la defensa o la comparecencia ante un juez civil competente.
El comunicado recordó además que el Tribunal Supremo de Libia declaró en 2024 como inconstitucional el envío de civiles a tribunales militares en casos de terrorismo, y rechazó la ampliación de la jurisdicción militar si afecta los derechos de los civiles.
La oficina de Derechos Humanos de la ONU advirtió que «aplicar penas máximas irreversibles en las actuales circunstancias de Libia podría profundizar la polarización, socavar la confianza en las instituciones judiciales y obstaculizar la reconciliación nacional y los esfuerzos por construir una paz sostenible». Exigió el cese inmediato de cualquier medida adicional destinada a ejecutar sentencias.
AUTORIDADES PARALELAS EN LIBIA
En un contexto de crisis política, las fuerzas del este de Libia, a propuesta de Estados Unidos, se han mostrado abiertas a mantener negociaciones para una reunificación administrativa. Calificaron la iniciativa como «única» y diferente a marcos previos, con el objetivo de superar la crisis, poner fin al periodo de transición y unificar las instituciones nacionales.
Libia atraviesa desde hace años una situación de bicefalia política, con un gobierno reconocido en Trípoli y autoridades paralelas asentadas en el este. La inestabilidad se profundizó tras la caída de Muamar Gadafi y el aplazamiento de las elecciones de 2021. Hasta ahora, las conversaciones de reintegración no han logrado resultados concretos.
Fuente: Infobae