Deudora viral de $15 millones rompe el silencio y explica su postura

En medio de un panorama marcado por niveles históricos de morosidad, una joven identificada como Valentina acaparó la atención en redes sociales después de revelar que mantiene una deuda de 15 millones de pesos y que decidió no saldarla. Tras la viralización de su historia en TikTok, la protagonista volvió a pronunciarse para esclarecer los pormenores de su situación financiera y su postura ante las reacciones del público.

Aunque surgieron dudas sobre la veracidad de su relato, la publicación logró una enorme difusión y generó miles de comentarios, enfocados principalmente en las repercusiones económicas de no honrar una obligación crediticia y en los costos asociados a esa determinación.

En su más reciente mensaje dirigido a sus seguidores, la muchacha, quien previamente había manifestado que incurrió en retrasos con cuatro entidades bancarias, respondió a las críticas sobre su inclinación política y su papel en la coyuntura económica del país. “Uno me pone: ‘Cheta, rubia y libertaria’. No soy rubia, no soy cheta y no soy libertaria. Ni siquiera fui a votar. También está mal, obvio. Jamás votaría a nadie de los que quiere gobernar este país”, expresó. Además, recalcó que no se siente identificada con ninguna corriente política.

La joven recalcó que su objetivo jamás fue promover el impago. “El fin de mi video, como me preguntan acá, nunca fue incitar a que no paguen. Claramente que hay un personaje detrás, el mismo que estoy haciendo ahora, gritando, en el que exagero un montón las cosas, pero voy con la verdad y soy sincera”, manifestó. En su defensa, subrayó que su situación obedeció a la imposibilidad de cumplir con los pagos: “No la pagué por el simplemente hecho de que no podía pagarla”.

Durante su intervención, Valentina solicitó empatía y entendimiento a quienes la juzgan. “Soy igual de trabajadora que ustedes, que se la mamó, que fui responsable y la cagué”, admitió sobre su caso. También hizo hincapié en el impacto emocional derivado de las amenazas y coerciones ligadas a su deuda: “Si esto fuera al revés y a vos te están llamando amenazándote y estás llorando como yo en su momento lo estuve, porque ya sentí la culpa y ya estuve desinformada y recibí diez mil amenazas, si ustedes estuvieran pasando por lo mismo, creo que les hubiera gustado escuchar mi video para saber su manera de actuar a los bancos para no cometer los mismos errores”.

La joven fue contundente al afirmar que no tiene vínculos con políticos ni con élites económicas, y se defendió de sus detractores: “No les afecta en nada. No te afecta el bolsillo, vos no lo vas a tener que pagar”, sentenció.

Finalmente, Valentina afirmó que su propósito fue exponer su experiencia con transparencia y sin pretender influir en las decisiones de otros. “Yo estoy contando mi situación y estoy contando lo que pase siendo totalmente sincera”, concluyó.

La repercusión de su primer video había generado un debate sobre las implicancias legales y financieras del no pago en Argentina, así como sobre las presiones de bancos y estudios jurídicos hacia los morosos. Este nuevo descargo vuelve a poner sobre la mesa el costo social y personal de las deudas en un contexto de mora sin precedentes.

¿Qué pasa si no se paga una deuda?

La experiencia narrada por Valentina refleja un caso particular, aunque las consecuencias de incumplir con un crédito se rigen por normativas bancarias y financieras. El proceso que describió guarda relación con la información que las instituciones ofrecen a sus clientes.

Supervielle advierte que el primer efecto de no pagar a tiempo las cuotas de un préstamo es la acumulación de intereses, que eleva la deuda total. Asimismo, el incumplimiento puede derivar en la inclusión del deudor en el Veraz, la base de datos que registra el historial crediticio, y, si la situación persiste, habilita a la entidad a emprender acciones legales y solicitar embargos.

El Veraz compila información financiera de individuos y empresas, y los bancos lo consultan al evaluar solicitudes de préstamos o tarjetas. Según Ualá, el informe contempla deudas bancarias, cheques rechazados, créditos activos, procesos judiciales y extrajudiciales, pedidos de quiebra y obligaciones impagas.

La clasificación en el Veraz incluye cinco niveles. Naranja X detalla que la Situación 1 corresponde a quienes pagan al día y mantienen un buen acceso al crédito. La Situación 2 refleja moras menores a 30 días que pueden subsanarse pronto. En la Situación 3 se agrupan deudores con retrasos superiores a un mes, quienes suelen requerir revisiones de ingresos y acuerdos con acreedores. Si el atraso supera los 90 días, se pasa a la Situación 4, considerada más grave y con riesgo de embargos. La Situación 5, en la que se ubicó Valentina, abarca deudas incobrables o judicializadas.

El Veraz clasifica la situación crediticia de los deudores en cinco niveles. La Situación 5, en la que se encuentra Valentina, corresponde a deudas incobrables o judicializadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Incluso en la última categoría, Naranja X señala que hay opciones como negociar con abogados, pactar quitas o reconstruir el historial crediticio con productos más básicos.

En cuanto al embargo de haberes, Banco Galicia explica que esta medida solo puede ejecutarse mediante una orden judicial, que se notifica al empleador. La entidad recalca que ningún banco, financiera o estudio de cobranzas tiene la potestad de retener el sueldo por sí mismo. Las llamadas de cobradores o intimaciones telefónicas no constituyen un embargo.

La ley fija límites al embargo de salarios. El Banco Galicia precisa que el Salario Mínimo Vital y Móvil no puede ser embargado, y si el sueldo mensual no supera el doble de ese monto, solo puede afectarse hasta un 10% del excedente; si el salario es mayor, el tope asciende al 20%. La única excepción es la cuota alimentaria, donde el porcentaje puede ser superior por decisión judicial.

Según Ualá, cualquier persona puede consultar su propio informe del Veraz de manera gratuita cada seis meses. Además, este informe se diferencia de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina, que solo incluye financiaciones y cheques rechazados, mientras que el Veraz ofrece un panorama más integral.

Para dejar de figurar en el Veraz, Ualá describe tres escenarios: que hayan pasado más de cinco años sin que el acreedor inicie juicio, que la deuda se haya cancelado, o que el registro sea erróneo. En todos los casos, se requiere prueba documental y el trámite puede tomar varios días.

Ante un embargo, el Banco Galicia recomienda revisar el oficio judicial, verificar la vigencia de la deuda, controlar que la retención respete los límites legales y considerar un acuerdo de pago, ya que muchas veces es posible reducir o levantar el embargo mediante un plan de regularización.

Fuente: Infobae

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