5 ideas para sumar estantes y ganar espacio en el baño

El baño concentra decisiones de guardado y uso cotidiano que pueden cambiar con el tiempo. Especialmente en viviendas con pocos metros, rutinas variables y necesidades que se modifican con la edad o la composición del hogar.

Un artículo de la revista de diseño Good Housekeeping reunió ideas de estanterías para baños con un eje común: sumar guardado sin ocupar más piso.

El planteo parte de una premisa simple: antes de incorporar piezas nuevas, conviene revisar qué objetos hacen falta conservar y cuánto espacio real requieren.

El mobiliario flexible acompaña cambios de rutina, edad y composición del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

1. Estanterías para ganar espacio sin sumar superficie

La propuesta incluye repisas flotantes sobre la bañera, nichos empotrados, estantes sobre el inodoro, muebles livianos, carritos y soluciones bajo lavatorio.

Esa lógica coincide con criterios de la

2. Orden previo y almacenamiento según frecuencia de uso

Good Housekeeping también recoge una recomendación de especialistas del hogar: descartar lo que no se usa antes de instalar nuevas superficies. Ese paso permite definir si conviene un estante abierto, mueble con cestos, alacena angosta o nicho de obra. Aparecen también alternativas para exhibir objetos decorativos, plantas, frascos y bandejas, sin perder función cotidiana.

La

3. Flexibilidad, acceso y seguridad en baños pequeños

La búsqueda de soluciones adaptables no responde solo a una cuestión estética. La Organización de las Naciones Unidas reúne pautas de accesibilidad, donde señala que los accesorios, como jabón, toallas y papel higiénico. Deberían colocarse entre 0,50 y 1,20 metros desde el piso terminado.

El mismo manual indica que los revestimientos deben ser antideslizantes y fáciles de limpiar, y que no deben ubicarse estantes sobre el lavatorio cuando esa disposición dificulta el uso accesible.

Los nichos empotrados integran guardado y facilitan una limpieza rápida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese enfoque ayuda a leer varias de las alternativas incluidas por Good Housekeeping. Los estantes sobre el inodoro, los nichos empotrados y los apoyos laterales junto a la bañera pueden resultar útiles, siempre que no obstaculicen movimientos ni invadan zonas de paso.

En baños compactos, el valor del mobiliario flexible aparece cuando el guardado acompaña nuevas rutinas: más textiles, productos para niñas y niños, apoyos para personas mayores o cambios en la frecuencia de uso del espacio.

La accesibilidad guía la ubicación de accesorios según alturas de alcance seguras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

4. Diseño con función cotidiana y respaldo profesional

La nota fue elaborada por las editoras Alyssa Gautieri y Mariah Thomas, quienes presentan opciones de guardado abiertas y cerradas. Desde repisas de madera hasta vitrinas antiguas recicladas. Entre los estudios y profesionales citados figura Outline Interiors, mencionado en soluciones como estantes de vidrio en un nicho, almacenamiento bajo vanitory y repisas de mármol en la ducha.

El documento canadiense añade otra capa al debate: la flexibilidad debe contemplar maniobra, visibilidad y alcance. Allí se recomienda prever un área de movimiento de 750 por 1.200 milímetros frente o junto a los artefactos y zonas de guardado.

Además de iluminación y ventilación adecuadas para reducir humedad y moho. Esos criterios ubican al almacenamiento como parte del desempeño general del baño, no como un agregado decorativo.

Los productos de limpieza se guardan en lugares visibles y fáciles de alcanzar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

5. De la repisa decorativa al sistema que acompaña cambios

Entre las ideas reunidas por Good Housekeeping aparecen repisas flotantes, estantes de acrílico o vidrio y muebles exentos para evitar perforaciones. Además de bandejas sobre la bañera, racks sobre puertas y módulos alrededor de la ducha. Leídas en conjunto, esas variantes muestran que el baño puede incorporar apoyos reversibles o permanentes según la etapa de la vivienda y el perfil de quienes la usan.

Cuando el espacio necesita adaptarse a crecimiento, nuevas costumbres o distintas exigencias de accesibilidad, la discusión deja de ser solo dónde guardar. Pasa a centrarse en cómo organizar el baño para sostener higiene, seguridad, alcance y mantenimiento. Con recursos que puedan reordenarse, ampliarse o reemplazarse sin alterar por completo el ambiente.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK