La actriz Victoria Luengo comparte cartel con Javier Bardem en el nuevo filme de Rodrigo Sorogoyen, titulado ‘El ser querido’. La cinta, según Luengo, busca que se pueda «restituir» el daño provocado por el «abandono» de España sobre el Sáhara Occidental.
«Puede haber mucha gente que a lo mejor no lo sepa, mucha gente que no haya leído sobre ello, mucha gente que no conozca esa parte de la historia y me parece que es importante que se sepa, porque creo que parte de la restitución –si es que algo se puede restituir, porque es un daño tan grande que pocas veces se puede, casi nunca se puede restituir por completo– pasa también por la aceptación y el decir: lo hicimos mal», explicó Luengo.
La intérprete, que ya trabajó con Sorogoyen en la serie ‘Antidisturbios’, sostiene que no deberían existir «opiniones» sobre la relación entre España y el Sáhara Occidental. Para ella, se trata de un hecho histórico incuestionable.
«La película va a hacer que la gente salga del cine constatando un hecho, es que esto no es una postura. No puede haber una postura sobre algo que no es una opinión, es un hecho. Hubo un momento en que España abandonó el Sáhara y después de haber estado allí, de haber colonizado eso, como dice Emilia (su personaje), dejó a esa gente allí a su suerte. Y eso no es una opinión, es un hecho que ocurrió», puntualizó.
El largometraje, presentado en la Sección Oficial del Festival de Cannes donde compitió por la Palma de Oro, narra la historia de Esteban Martínez (Bardem), un padre y director de cine que abandona a su hija, interpretada por Luengo. Trece años después, él le ofrece un papel en una película que aborda la problemática del Sáhara, desencadenando un reencuentro cargado de tensiones.
Luengo ha revelado que ella y Bardem no se conocían antes del rodaje. De hecho, el primer día de grabación fue el momento en que se vieron por primera vez, una estrategia que Sorogoyen diseñó a propósito. La actriz lo calificó como «un artefacto perfecto» para construir la escena del reencuentro entre padre e hija.
«Lo que hice con Rodrigo de no conocer a mi compañero actor no lo había hecho y me aportó muchas cosas. Mucho vértigo pero también mucha excitación y mucha capacidad de juego. Lo más importante es que eso Rodrigo no lo hizo porque sí, no es una decisión vanidosa de ‘quiero como director generar esto’. Es que realmente para los personajes era importante, porque lo que vivíamos los actores era lo que estaban viviendo los personajes, exactamente igual. Fue un artefacto perfecto para la secuencia», detalló.
Fuente: Infobae