Sony halló seis proyectos en Bungie, la mayoría terminó cancelada

Cuando Sony adquirió a Bungie en 2022, el estudio contaba con entre cinco y seis proyectos en etapa de desarrollo. Sin embargo, la mayoría de esas iniciativas fueron canceladas o desmanteladas con el paso de los años, según reveló el periodista Jason Schreier de Bloomberg. Entre los planes figuraban Destiny 2, Marathon y varios títulos bajo el modelo de juego como servicio. Los reportes más recientes indican que la plantilla del estudio se redujo drásticamente, pasando de un máximo de entre 1.500 y 1.600 trabajadores a menos de 500.

Schreier describió que la estrategia de servicios en vivo de PlayStation no pudo haber tenido un resultado más desfavorable. Según su relato, la compra incluía un estudio que mantenía activo Destiny 2 y que simultáneamente preparaba “cinco o seis proyectos diferentes” con la intención de lanzarlos en los años siguientes.

Varios de esos desarrollos respondían al formato de juego como servicio, un modelo que busca mantener un título vigente durante largos periodos mediante temporadas, actualizaciones, eventos y contenido recurrente. Los ingresos provienen de expansiones, suscripciones o compras dentro del juego.

Para PlayStation, Bungie representaba mucho más que el equipo detrás de Destiny. Sony esperaba aprovechar su experiencia para evaluar otros proyectos multijugador de sus estudios y reducir los riesgos de una estrategia centrada en lanzamientos con soporte prolongado.

Ese plan perdió fuerza con el tiempo. Schreier afirmó que “la mayoría de estos proyectos se desmoronaron” por diversas razones. Las fuentes no ofrecen una lista completa de los juegos afectados ni precisan en qué etapa de desarrollo se encontraba cada uno al momento de ser descartado.

Entre los títulos que han sido identificados aparecen Destiny 2, Marathon y el juego para dispositivos móviles Destiny Rising. Los reportes indican que Destiny Rising y Marathon no lograron atraer una base significativa de jugadores, aunque no se proporcionan cifras concretas de usuarios ni métricas detalladas para respaldar esa afirmación.

La reducción de proyectos vino acompañada de una caída notable en la plantilla. Cuando Sony compró Bungie en 2022, el estudio estaba en uno de sus momentos de mayor tamaño, con entre 1.500 y 1.600 empleados. Las estimaciones actuales sitúan el número por debajo de 500.

Esto implica una pérdida de más de dos tercios del personal en aproximadamente cuatro años. La cifra incluye despidos, salidas voluntarias y procesos de reestructuración posteriores a la adquisición, aunque las fuentes no detallan cuántos trabajadores abandonaron Bungie por cada una de esas vías.

En otro informe publicado el 22 de agosto de 2026, se señala que una ronda de recortes anunciada en junio afectó a 292 puestos registrados en el estado de Washington. Parte de las personas alcanzadas por esa medida trabajaba en Destiny 2, el proyecto activo más importante de Bungie antes de la compra.

El descenso de personal limita la cantidad de producciones que Bungie puede mantener de forma simultánea. También marca una diferencia considerable frente al escenario que Sony encontró en 2022, cuando varios equipos trabajaban en nuevos juegos mientras Destiny 2 continuaba recibiendo contenido.

Las fuentes describen fricciones prolongadas entre Bungie y Sony durante este proceso, pero no especifican qué decisiones correspondieron a cada parte. Tampoco aclaran si todos los juegos desaparecidos fueron cancelados formalmente o si algunos quedaron archivados sin un anuncio público.

Marathon queda como el trabajo principal

El estado actual de la producción presenta cierta falta de claridad. Un reporte sostiene que Bungie mantiene tareas de soporte para Marathon, mientras que también se afirma que el estudio está concentrado en la tercera temporada del juego. Ninguna de las fuentes identifica otro proyecto nuevo en desarrollo activo.

Marathon también atravesó cambios en su dirección. En julio, el director del juego, Joe Ziegler, dejó Bungie. Sus responsabilidades pasaron a Del Chafe III, mientras que Julia Nardin asumió como directora creativa. Bungie indicó que ambos cuentan con la experiencia necesaria para continuar el desarrollo.

El proyecto queda así como el principal trabajo conocido del estudio fuera del mantenimiento de Destiny 2. La información disponible no confirma qué ocurrió con cada uno de los restantes juegos como servicio que Sony esperaba recibir tras la adquisición ni si alguno podría retomarse más adelante.

El último cambio confirmado dentro del equipo de Marathon es la salida de Ziegler y el reparto de sus funciones entre Chafe III y Nardin.

Fuente: Infobae

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