Pitón de 4.5 metros supera cáncer de mandíbula con terapia sin precedentes

Una pitón reticulada de 4,5 metros y aproximadamente 50 kilogramos logró recuperarse de un cáncer en la mandíbula tras recibir una combinación de tratamientos que, según informó el Chester Zoo, carece de antecedentes conocidos en serpientes.

La historia, difundida esta semana por el zoológico británico, despertó interés porque demuestra cómo ciertas herramientas de la oncología veterinaria pueden adaptarse en casos extremos, cuando una cirugía convencional resulta insuficiente para detener el avance de la enfermedad.

Antes de este procedimiento, la situación se había tornado crítica. Jodie Foster, como fue nombrada la pitón, había sido diagnosticada con un fibrosarcoma en la mandíbula. Tras una primera operación, la lesión reapareció y comenzó a invadir el hueso, comprometiendo su capacidad para alimentarse.

Jodie Foster fue diagnosticada con un fibrosarcoma en la mandíbula y la reaparición de la lesión comprometía su capacidad de alimentarse (YouTube/@chesterzoo)

Frente a este panorama, el equipo combinó una nueva cirugía con electroquimioterapia y, meses después, una revisión veterinaria no detectó signos de reaparición del tumor.

Cuando el cáncer volvió a crecer

El cambio de panorama se produjo con la reaparición de la lesión.

“Cuando el tumor reapareció y empezó a destruir parte del hueso de su mandíbula, supimos que una nueva cirugía por sí sola probablemente no iba a ser suficiente”, afirmó Ian Ashpole, veterinario del Chester Zoo, según el comunicado de prensa.

Según explicó, el equipo trabajó con especialistas en cáncer para adaptar la electroquimioterapia a una serpiente y, hasta donde saben, no existían antecedentes de ese uso.

El equipo veterinario combinó una nueva cirugía con electroquimioterapia para frenar el avance del tumor en la pitón reticulada (YouTube/@chesterzoo)

Ese detalle ayuda a entender por qué el caso despertó interés más allá de la rareza del animal. El problema no era solo extraer un tumor, sino evitar que su avance dejara a la pitón sin posibilidad de comer. En ese contexto, la cirugía dejó de ser una solución suficiente para convertirse en parte de una estrategia más amplia.

La electroquimioterapia combina bleomicina, un fármaco contra el cáncer, con impulsos eléctricos controlados sobre el tejido tratado. Estos pulsos vuelven a las células tumorales temporalmente más permeables, permitiendo que el medicamento ingrese con mayor eficacia.

En términos sencillos, la corriente eléctrica facilita la entrada del fármaco en las células enfermas y permite una acción más localizada.

La electroquimioterapia aplicada a la serpiente combinó bleomicina con impulsos eléctricos para facilitar la acción del fármaco sobre las células tumorales (YouTube/@chesterzoo)

Antes de aplicar esta terapia, el equipo retiró la masa tumoral y realizó una hemimandibulectomía, una cirugía que consiste en extraer una parte de la mandíbula afectada.

Ese paso buscó reducir el tejido comprometido y dejar la zona en mejores condiciones para atacar posibles restos microscópicos del tumor.

Cómo se adaptó una técnica poco habitual

La intervención presentó exigencias poco frecuentes incluso para un centro con experiencia en fauna silvestre. Como no había una mesa de operaciones adecuada para una pitón de ese tamaño, el equipo unió dos mesas para construir una superficie suficiente. La serpiente fue anestesiada dentro de su propio recinto y luego trasladada al área veterinaria.

La cirugía incluyó una hemimandibulectomía para extraer parte de la mandíbula afectada y reducir el tejido comprometido por el cáncer (YouTube/@chesterzoo)

“Es tan grande que tuvimos que unir dos mesas de operaciones y, en los hechos, formar una del tamaño de una cama doble”, afirmó Ashpole, según el comunicado de prensa.

Agregó que usaron mantas térmicas y aire caliente para mantener estable su temperatura corporal durante la intervención y que, tras 90 minutos de cirugía, se recuperó con rapidez.

La referencia a la temperatura corporal resulta central para entender el procedimiento. Las serpientes son ectotermas, animales cuyo funcionamiento depende en gran medida de la temperatura del ambiente.

La intervención de 90 minutos obligó a adaptar el quirófano para la pitón reticulada y a mantener estable su temperatura corporal durante la anestesia (YouTube/@chesterzoo)

Por eso, durante una cirugía prolongada, sostener el calor corporal no es un detalle menor, sino una condición necesaria para mantener estables sus funciones fisiológicas.

La operación duró 90 minutos. Después, el seguimiento mostró una evolución favorable. A pesar de haber perdido una parte de la mandíbula, la pitón recuperó el apetito y mantuvo su capacidad para capturar, sujetar y tragar alimento, un dato relevante en una especie que necesita una apertura amplia de la boca para alimentarse.

Qué puede aportar este antecedente

Jose Alvares Picornell, del Departamento de Ciencias Clínicas de Pequeños Animales de la Universidad de Liverpool, señaló que la electroquimioterapia es un tratamiento en expansión y remarcó que esta fue la primera vez que se utilizó en una serpiente, según el comunicado de prensa.

Tras el tratamiento oncológico, la pitón recuperó el apetito y conservó la capacidad de capturar, sujetar y tragar alimento (YouTube/@chesterzoo)

También indicó que el equipo prevé publicar formalmente los detalles del procedimiento para que otros profesionales puedan tomar esa experiencia como referencia.

La novedad no reside en que un solo animal haya sobrevivido a una cirugía compleja, sino en que el caso podría aportar información útil si el procedimiento se documenta de forma completa y otros equipos logran evaluarlo o replicarlo en situaciones comparables.

La última revisión informó que Jodie seguía sin señales de regreso del cáncer, comía con normalidad y había retomado su conducta habitual dentro del recinto.

Chester Zoo y especialistas de la Universidad de Liverpool prevén publicar el caso para que la electroquimioterapia en serpientes pueda evaluarse y replicarse (YouTube/@chesterzoo)

“Hace unos meses, realmente no sabíamos si iba a sobrevivir”, afirmó Ashpole, según el comunicado de prensa. Ahora, agregó, come con normalidad, explora su recinto y se comporta tal como esperaba el equipo veterinario.

Fuente: Infobae

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