El arte siempre se ha nutrido de la realidad, y Pedro Almodóvar es un claro ejemplo con su exploración de la autoficción en películas como Amarga Navidad. Sin embargo, una cosa es contar tu propia historia y otra muy distinta que otros la cuenten por ti, como le ha sucedido recientemente a la actriz Natalie Portman.
La escritora Rachel Cusk (Canadá, 1967), una de las voces más destacadas de la literatura contemporánea en inglés, publica este martes Life of M en Reino Unido. Días antes de su llegada a las librerías, la prensa británica ya había detectado numerosas similitudes entre la protagonista de la novela y la ganadora del Oscar por Cisne Negro.
La trama sigue a M, una famosa actriz estadounidense que alcanzó el éxito siendo niña (Portman saltó a la fama con Léon a los 13 años), vive en una capital europea (reside en París desde hace más de una década), y es una apasionada de la literatura (tiene un club de lectura en Instagram). Además, interpretó a una bailarina de ballet, como en Cisne Negro. Las coincidencias son tantas que la crítica ha visto un retrato apenas disimulado de la actriz, aunque Cusk no ha confirmado la inspiración directa.
Portman no es la única. Anna Wintour, directora de Vogue desde 1988 hasta 2025, saltó a la fama tras la publicación en 2003 de El diablo se viste de Prada, escrita por su ex asistente Lauren Weisberger. La novela narra las experiencias de Andrea Sachs, asistente de la exigente Miranda Priestly. En 2006, la historia llegó al cine con Anne Hathaway y Meryl Streep.
En 2014, Scarlett Johansson demandó al escritor francés Grégoire Delacourt por La Première Chose qu’On Regarde. La novela presenta a Janine Foucamprez, una modelo con un parecido físico tan asombroso a la actriz de Lost in Translation que puede hacerse pasar por ella. Delacourt lo defendió como un “homenaje a la belleza femenina”, pero la intérprete no lo aceptó.
La actriz reclamó 50.000 euros por daños y perjuicios. Su abogado, Vincent Toledano, sostuvo que la utilización de Johansson suponía una explotación “fraudulenta e ilegal” de su nombre, reputación e imagen. La novela mencionaba relaciones sexuales con un mecánico “parecido a Ryan Gosling, pero más guapo” y romances con otros actores como Jonatha Rhys-Meyers o Kieran Culkin. En julio de ese año, Johansson obtuvo una indemnización de 2.500 euros, según RFI.
El caso de Isabel Preysler
En España, Isabel Preysler ha vivido una situación similar en dos ocasiones. En 2018, la escritora uruguaya Carmen Posadas publicó La maestra de títeres, protagonizada por Beatriz Calanda, una mujer de origen extranjero convertida en figura de la alta sociedad española, bajo constante escrutinio mediático. Muchos lectores y medios vieron en ella un trasunto de Preysler, aunque Posadas lo negó.
“Creen que Beatriz Calanda, una dama de la ‘jet set’ madrileña y protagonista de la historia, es Isabel Preysler, pero de verdad que no tiene nada que ver”, dijo a Vanity Fair.

En la novela, la protagonista es una británica que llega a España en los años 70 para vivir con sus adinerados tíos, los Pérez, después de que sus padres la alejaran de un amor poco apropiado. Preysler, nacida en Manila en 1950, llegó a Madrid a los 18 años, supuestamente para alejarla de Maximo Kalaw, un playboy de la alta sociedad manileña.
Mucho más explícito fue el caso de la periodista Pilar Eyre. Dos años antes publicó Un amor de Oriente, con los personajes Muriel y Luis, que reconstruía bajo nombres ficticios el matrimonio de Isabel Preysler y Julio Iglesias.
“Mi intención era escribir una biografía novelada de Isabel Preysler, pero a última hora, por imperativo legal, tuvimos que cambiar el nombre de los dos protagonistas. Era eso, o rebajar el tono, y lo tuve claro”, reconoció Eyre en una entrevista con TodoLiteratura.
La escritora no ocultó quiénes se escondían detrás de Muriel y Luis.
“Yo soy la primera en decir de quiénes se trata”, explicó, hasta el punto de rechazar la etiqueta de roman à clef: “Yo desde el primer momento dije que los protagonistas eran Isabel Preysler y Julio Iglesias y que esta era la historia de su matrimonio, una historia oculta, secreta, que hasta ahora nadie había contado”.
Fuente: Infobae