Las Fuerzas Armadas de Suecia han dado un paso sin precedentes al solicitar la expropiación de un inmueble propiedad de un ciudadano ruso ubicado en las inmediaciones de la base naval subterránea de la Armada en el municipio de Haninge, sobre la isla de Musko. La medida se fundamenta en que dicha propiedad representa una amenaza directa para la seguridad nacional.
En concreto, el Ejército sueco ha instado a la Agencia Sueca de Fortificaciones —ente encargado de gestionar infraestructuras vinculadas a la Defensa— a que presente una solicitud formal ante el Gobierno para proceder con la expropiación. Según las autoridades, el terreno en cuestión “representa una amenaza para la seguridad de las Fuerzas Armadas”.
El inmueble se encuentra en una de las entradas principales de la base y, según el comunicado castrense, “posee características únicas para reforzar la defensa de las instalaciones militares, especialmente con drones”. Pese a que se confirmó que el propietario es un ciudadano ruso, no se reveló su identidad de manera oficial.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa, Carl-Johan Edstrom, fue tajante al declarar:
“No hay nada más importante que la seguridad. Nos encontramos en la situación securitaria más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la amenaza para Suecia y la alianza es real”.
El diario ‘Expressen’ identificó al dueño como el empresario ruso Stanislav Aleschenko, quien mantiene vínculos con el presidente Vladimir Putin. No obstante, oficialmente la propiedad está registrada a nombre de su esposa. La parcela abarca unos 600 metros cuadrados y fue adquirida en agosto de 2017 por 18 millones de coronas suecas (aproximadamente 1,6 millones de euros).
La construcción —de hormigón y parcialmente excavada en la roca mediante voladuras— se levanta sobre una colina ubicada justo en la entrada de la base, lo que le otorga una vista despejada de la bahía hacia el sur. Este detalle geográfico es clave para entender la preocupación militar, ya que desde ese punto estratégico se podría monitorear o interferir con las operaciones navales.
Fuente: Infobae